El líder oficial del Partido Popular acaba de presentar con toda la pompa y solemnidad de la que es capaz su intención de aprobar una ley estatal del concebido no nacido. Promete hacerlo en cuanto sea elegido presidente del Gobierno, algo que según sus cálculos sucederá el año que viene. Por ahora estamos ante un presidente no nacido.

El anuncio de Núñez Feijóo debe interpretarse en clave interna. El candidato conservador está en permanente pelea por el liderazgo de su partido y de la derecha española. Sobre todo, frente a la presidenta de la Comunidad de Madrid, que casualmente dio a conocer hace unos días la puesta en marcha de una ley igual. Tuvo una acogida entusiasta entre grupos católicos y extremistas.