Alberto Núñez Feijóo ha anunciado este lunes que, si llega a La Moncloa, extenderá a toda España la ley del concebido no nacido aprobada la pasada semana por Isabel Díaz Ayuso en la Comunidad de Madrid. El líder del PP impulsará una norma estatal para que el concebido no nacido sea reconocido como miembro de la unidad familiar a efectos de acceder a ayudas y prestaciones públicas- Con ello, convierte en compromiso nacional una de las iniciativas más identificadas con la agenda social y familiar impulsada por la presidenta madrileña.La norma madrileña permite que las familias computen al hijo desde el embarazo para acceder a determinadas ayudas y beneficios vinculados a la renta o a la condición de familia numerosa. Feijóo ha defendido que el embarazo tenga un “reflejo” económico y social en las familias y ha recordado que durante su etapa al frente de la Xunta ya promovió una medida similar, aunque circunscrita a las familias numerosas. Horas después, el portavoz del PP, Borja Sémper, ha enmarcado la propuesta como una medida de apoyo a la maternidad y ha defendido que las necesidades derivadas del embarazo “no empiezan el día del parto, sino mucho antes”.El anuncio ha servido para cerrar una entrevista en Antena3 en la que el dirigente gallego ha querido reforzar el perfil político que viene consolidando en las últimas semanas. Respaldado por unas encuestas cada vez más favorables -como la publicada este fin de semana por La Vanguardia, que sitúa a PP y Vox al borde de los 200 diputados-, Feijóo se ha mostrado este lunes decidido a mantener firme el rumbo de su ofensiva política. Por un lado, ha tratado de normalizar los pactos territoriales con los de Santiago Abascal, presentándolos como una consecuencia de la aritmética parlamentaria y no como un giro ideológico del Partido Popular. Por otro, ha redoblado la presión sobre Pedro Sánchez, vinculando al presidente del Gobierno con la cascada de investigaciones judiciales que afectan a su entorno y convirtiendo el desgaste por la corrupción en el eje central de su discurso.Buena parte de la entrevista ha estado dedicada a defender el pacto alcanzado por Juan Manuel Moreno con Vox en Andalucía y a negar que suponga un giro ideológico del Partido Popular. Lejos de marcar distancias con el acuerdo, Feijóo ha tratado de desactivar las contradicciones que ha suscitado dentro de su propio partido, restando importancia a las críticas que en el pasado formularon dirigentes populares, incluido el propio Moreno, contra la denominada “prioridad nacional”. El líder popular ha presentado el pacto como un ejercicio de “responsabilidad” y “patriotismo” para garantizar la estabilidad institucional.El presidente del PP ha llegado incluso a negar que Moreno hubiera rechazado ese concepto en el pasado. Cuando la entrevistadora le ha recordado las declaraciones en las que el dirigente andaluz definió la “prioridad nacional” como un “eslogan vacío”, Feijóo ha evitado entrar en esa aparente contradicción y ha desplazado el debate hacia el contenido del acuerdo. “Lo importante es lo que pone en los papeles, no lo que dice la gente”, ha sostenido, para defender que el texto firmado únicamente recoge criterios de arraigo que, según ha afirmado, ya se aplican desde hace décadas en el acceso a determinadas ayudas públicas.El líder popular también ha tratado de rebajar el alcance de las interpretaciones realizadas posteriormente por Vox sobre una futura reforma de la Ley de Extranjería para dar prioridad a los españoles frente a los extranjeros. Sin desautorizar públicamente a su socio, se ha refugiado en la literalidad del acuerdo. “Lo firmado, firmado está”, ha repetido, insistiendo en que el texto es compatible con la Constitución y los tratados europeos. Incluso ha admitido que el derecho comunitario impide discriminar a ciudadanos de otros Estados miembros de la Unión Europea en el acceso a determinadas prestaciones.Esa apelación al marco jurídico no le ha impedido endurecer su discurso sobre inmigración. Feijóo ha cargado contra la regularización extraordinaria impulsada por el Gobierno y contra la ampliación del acceso a la nacionalidad derivada de la Ley de Memoria Democrática. Ha vuelto a calificar esta última de “ingeniería social” y ha advertido de que una simple instrucción administrativa no puede abrir la puerta, según sus cálculos, a hasta 2,5 millones de nuevas nacionalizaciones. A su juicio, España “no tiene capacidad para dar servicios” a un incremento de población de esa magnitud y ha reivindicado un modelo basado en una inmigración “regular, con contrato de trabajo, orden y seguridad”. Sobre el voto exterior, ha rechazado la petición de Vox de suspender el voto por correo de los españoles inscritos en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA), aunque ha defendido reforzar las garantías del sistema para asegurar la fiabilidad del sufragio.La corrupción se ha instalado en el corazón del EstadoAlberto Núñez FeijóoLa segunda gran línea de la entrevista ha sido la ofensiva contra Pedro Sánchez. Feijóo ha asegurado que “la corrupción se ha instalado en el corazón del Estado”, una expresión con la que ha situado bajo sospecha a la Presidencia del Gobierno, la Guardia Civil, la Policía Nacional, Hacienda y el Ministerio de Transportes. A su juicio, la responsabilidad política del presidente es “insalvable”, por lo que ha vuelto a reclamar un adelanto electoral. También ha vinculado a Sánchez con las investigaciones sobre las denominadas “cloacas” del PSOE y con José Luis Rodríguez Zapatero, al sostener que el respaldo que le presta responde, en realidad, a un interés propio.La entrevista también ha servido a Feijóo para intentar zanjar las especulaciones sobre un supuesto distanciamiento con José María Aznar a cuenta del procés. Preguntado por sus diferencias con el expresidente, ha asegurado que Aznar “es de las dos o tres personas que más me han ayudado en estos últimos cuatro años” y que ambos comparten “el diagnóstico y el tratamiento”. Pero, a renglón seguido, ha defendido su planteamiento de “pasar página” del desafío independentista para centrar el debate en problemas como el acceso a la vivienda, la inseguridad o el deterioro de la educación en Catalunya, sin renunciar a mantener al PP como alternativa tanto al socialismo como al nacionalismo.Redactor de la sección de política tras una década cubriendo la actualidad de Madrid entre 2011 y 2022. Antes en Microsoft News y el diario Metro
Feijóo convierte en compromiso nacional la ley del concebido no nacido de Ayuso
El presidente del PP normaliza el pacto con Vox en Andalucía, endurece su discurso sobre inmigración y sitúa la corrupción en el centro de su ofensiva










