OpiniónAunque el servilismo de Infantino con Trump no es nuevo, se limitaba a lo protocolario. Hasta ahora.07.07.2026 22:01 Actualizado: 07.07.2026 22:01 Desde el Mundial de México 1970, cuando se estrenaron las tarjetas, el fútbol tenía una norma sagrada e inflexible: jugador expulsado, jugador suspendido para el siguiente partido. Esa regla sobrevivió a dictaduras, boicots y guerras frías, pero no aguantó una llamada telefónica de Donald Trump.La anulación de la tarjeta roja a Folarin Balogun, estrella del equipo de Estados Unidos, no fue una simple polémica arbitral: fue la demolición de un principio inamovible durante más de medio siglo. Y lo más grave es que el propio Gianni Infantino reconoció que la “revisión” de la sanción se produjo después de una llamada del presidente estadounidense, que él mismo confirmó con un candor asombroso, al decir que recibe llamadas de jefes de Estado “sobre muchos temas diferentes”, como si eso fuera un atenuante y no una confesión.Ante la avalancha de críticas, la Fifa expidió un comunicado insulso según el cual sus órganos judiciales “son independientes” y “deciden los casos con base en las regulaciones aplicables”. El problema es que las regulaciones aplicables dicen exactamente lo contrario: el parágrafo 5 del artículo 10 del reglamento de esta Copa Mundo estipula que el expulsado “quedará automáticamente suspendido del siguiente partido de su equipo”. Con esa defensa, Infantino se hunde aún más.Por otra parte, la Fifa contempla castigos severos ante cualquier intromisión gubernamental en el fútbol: suspensión de las competencias internacionales, bloqueo de fondos, aislamiento deportivo, etcétera. Sin embargo, cuando el que llama es Trump, la autoridad de la Fifa se transforma en una línea de customer service.Si la selección de EE. UU. hubiera asimilado la expulsión y se hubiera enfocado en preparar el partido, quizás seguiría en el Mundial.Aunque el servilismo de Infantino con Trump no es nuevo, hasta ahora se limitaba a lo protocolario, como el dichoso “Premio de la Paz” con el que la Fifa condecoró el año pasado al inquilino de la Casa Blanca. Pero en este Mundial las genuflexiones han sido vergonzosas: la Fifa prohibió la camiseta alusiva a la Independencia de Haití, aceptó que EE. UU. vetara a un árbitro somalí, guardó silencio cuando las autoridades migratorias sometieron a varias delegaciones a requisas humillantes, permitió que le negaran la entrada a un aficionado congolés y toleró todas las restricciones impuestas a Irán en sus partidos y desplazamientos. Y lo de Balogun ya fue la tapa; una concesión inaudita e inadmisible.No en vano, han sido tan diversas como numerosas las reacciones. La Uefa, en un comunicado firmado por Aleksander Ceferin, advirtió que cuando quienes velan por las reglas ya no las garantizan, la integridad del juego queda comprometida, y calificó la decisión de incomprensible e injustificable. Hasta Joseph Blatter —que de escándalos tiene idea— y Jürgen Klopp se sumaron al coro de indignados.Pero la justicia, que cojea en los tribunales, se impartió en la cancha con el triunfo de Bélgica sobre EE. UU. La Selección gringa —que venía haciendo un gran torneo— apareció desdibujada, y no sería raro que toda esta controversia hubiera desconcentrado al equipo. Tal vez, si hubieran asimilado la expulsión y se hubieran enfocado en preparar el partido, hoy seguirían en el Mundial.Además, gracias al escándalo, EE. UU. no jugó contra Bélgica sino contra “el resto del mundo”, pues de todo el planeta se oyeron voces de solidaridad con los belgas. Y así les fue. En esta mezcla de política y deporte, por fortuna, ganó el deporte.Lo paradójico es que después de semejante papelón el único que merece una expulsión directa —sin derecho a VAR, revisiones, llamadas ni indultos— es el propio Infantino, que ya logró una hazaña que parecía imposible: hacer que Blatter, a su lado, parezca un estadista. Lo difícil será encontrar en la Fifa algún árbitro dispuesto a sacarle la tarjeta.puntoyaparte@vladdo.com Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.