No se enfadeHace a�o y medio Abascal estuvo en la toma de posesi�n de Trump. Ahora ha sido el �ltimo patriota europeo en criticarle. Pero es una traici�n secundariaSantiago Abascal y Donald Trump, juntos en 2024.Actualizado Martes,

julio

23:01Audio generado con IALas relaciones entre la internacional trumpista no son lo que eran. La historia empez� con el idilio del que sus l�deres hicieron gala con el regreso del criptoempresario a la Casa Blanca. La llamada ola reaccionaria se hizo carne aquel enero de 2025 en Washington, cuando sus dirigentes engrosaron la lista VIP de invitados a la toma de posesi�n de Trump, primer acto del gran teatro de la horterada que estaba por venir. Arrancaba el nuevo pendulazo de la historia. El miedo hab�a cambiado de bando. La socialdemocracia cansada que representaba Biden, encastillada en palacio y todo el d�a con la moral en la boca, daba paso a un grupo de mandamases pegados al pueblo, libertarios, �revolucionarios!Santiago Abascal estuvo en aquella ceremonia. Se hizo un selfi, como todos. Y en febrero, ya en Madrid, se dio un ba�o de masas como anfitri�n de los nuevos Patriotas por Europa. La rama espa�ola del trumpismo mediaba entre las distintas familias radicales -tan cainita es la derecha como la izquierda- con Trump como pegamento inspirador. La �nica excepci�n fue Alternativa para Alemania.Hoy las cosas han cambiado. El punto de inflexi�n parece haber sido Groenlandia. Si despu�s de entrar en Venezuela y capturar a Maduro, Trump amenazaba con invadir la isla danesa, �qu� no podr�a hacer con cualquier otro pa�s europeo? �Y en qu� situaci�n dejaba eso a nuestros soberanistas inflamados? Bardella y Farage le criticaron. Weidel tambi�n. Meloni protest� un poco. Abascal dijo: �Nuestra Groenlandia son los problemas de los espa�oles, los problemas de los j�venes, el acceso a la vivienda�. Es la definici�n de vasallo. The perfect Spanish vassal.A la impopularidad de Trump en Europa se ha sumado la ca�da de Orban, su verdadero hermano. As� que la br�jula del poder ha virado de nuevo hacia Italia. Y pronto hacia Francia -aunque con la �ltima sorpresa de Le Pen imponi�ndose al pragm�tico Bardella, eso s�-. Quiz� as� se explique que Abascal criticara ayer a Trump, al fin. El pretendido detonante ha sido Meloni, y no hay por qu� dudar de ello. Aunque, siguiendo las aventuras de Delcy Rodr�guez, la traici�n de Abascal s�lo puede calificarse de secundaria. Puestos a defender a una mujer machacada por un hombre desequilibrado, quiz� podr�a decir algo sobre el ataque sistem�tico de Trump -y de sus tent�culos medi�ticos- a Mar�a Corina Machado. Es curioso, porque sobre esto lleva bastantes d�as callado.