Esto es lo que los vendedores de cursos no quieren que sepas.

Hace 5 meses tomé una decisión que cambió mi perspectiva sobre la enseñanza de la programación. Un chico llegó a mi equipo como asistente. Sin experiencia previa. Con muchas ganas. Con una motivación que envidio.

Y yo, que nunca había enseñado a nadie, me comprometí a transmitirle todo lo que sé. Con paciencia. Con mi "dialéctica de pensamiento", como me gusta llamarle. Sin filtros. Sin atajos.

Hoy, 5 meses después, puedo decir algo que quizá suene duro:

Mi asistente aún NO sabe programar.