A medida que las empresas abrazan esta nueva tecnología en sus procesos diarios, los recién graduados luchan por demostrar su utilidad en el mercado
La pandemia sembró una promesa. Ante la urgencia de digitalizar la mayoría de los servicios, cientos de empresas abrieron las puertas a jóvenes programadores. Fue ahí cuando Marco Tenorio (26 años) apostó por estudiar informática. “Cursabas dos años de formación profesional y el día que te graduabas tenías tres o cuatro empresas esperando para contratarte”, señala. “Ahora el cuadro es totalmente distinto”. El aterrizaje de la inteligencia artificial (IA) ha sacudido a un mercado laboral que era garantía de empleo. Un estudio reciente de Stanford evidencia que gracias a la I...
O suscríbete para leer sin límites
A generativa, como ChatGPT, las empresas en Estados Unidos pueden automatizar con mayor facilidad las tareas realizadas por perfiles junior, lo que está ralentizando la contratación de los empleados más jóvenes.
Las fuentes consultadas para este reportaje apuntan en la misma dirección: ya no es tan sencillo acceder al sector tecnológico con un título de programador bajo el brazo. Es el caso de Carla Lozano (23 años, Santander) quien se graduó como desarrolladora front end (se encargan del aspecto visual) a inicios de este año. Lozano decidió adentrarse en este mundo “por sus óptimas condiciones”, entre ellas un mejor salario y la posibilidad de teletrabajar. Envió su currículo a más de 100 empresas, pero solo pudo acceder a una única entrevista, tras la cual no fue contratada. “Ahora la mayoría de firmas exigen como mínimo dos años de experiencia”, lamenta por videollamada. Reconoce que la IA se ha convertido en un apoyo esencial para los programadores y que las empresas tecnológicas avanzan gradualmente hacia la adopción de agentes inteligentes que asumen funciones antes reservadas a los recién incorporados.






