Desde hace mucho tiempo se conoce el concepto de la ley 80/20 o principio de Pareto. Según este principio, en casi toda actividad humana, el 80% corresponde a lo cotidiano, normal y esperado, mientras que el 20% es el diferenciador que hace que algo sea verdaderamente efectivo y funcional.

En el desarrollo de software, este principio se aplica a las etapas del proceso: idea, diseño, arquitectura y programación propiamente dicha (conocida coloquialmente como "picar código"). Históricamente, la programación ha evolucionado con modelos, sistemas y frameworks para hacerla más eficiente, aunque estas propuestas existen desde los inicios de la disciplina.

Impacto de la inteligencia artificial

En la actualidad, la inteligencia artificial (IA) ha potenciado esta evolución, especialmente en la codificación, depuración y puesta a punto de programas. Sin embargo, el 80% del proceso —gestión de ideas, diseño, arquitectura y programación inicial— sigue requiriendo intervención humana de manera similar a como siempre ha sido.

Los cambios más notables ocurren en el diseño funcional, facilitado por herramientas que permiten crear y visualizar interfaces interactivas. La mayor transformación está en el "picar código": convertir ideas aprobadas en código funcional en lenguajes como Java, Python, Ruby o PHP.