El Parlamento Europeo ha dado su visto bueno final, y rotundo, a la reforma de la normativa sobre los derechos de pasajeros negociada duramente durante más de una década y que, además de proteger a los pasajeros frente a incidencias en los vuelos como la denegación de embarque o vuelos retrasados o cancelados, para los que se mantienen las indemnizaciones a partir de tres horas de espera, garantizará que los menores, así como las personas vulnerables, puedan volar con sus padres o acompañante designado sin pagar un extra por sentarse juntos.Las nuevas normas también consagran el derecho a llevar a bordo, sin coste adicional, un artículo personal, como un bolso o mochila pequeños. En cuanto a la maleta de cabina, las compañías aéreas y los operadores deberán indicar el precio del billete de avión con ese equipaje de mano incluido, si bien las aerolíneas podrán ofrecer pasajes más baratos a quienes decidan viajar sin equipaje de mano. “Hemos trabajado duro para garantizar que los pasajeros no pierden derechos adquiridos, además de ofrecer más protección a las familias, las personas con movilidad reducida y quienes más lo necesitan”, ha celebrado el vicepresidente de la comisión de Transportes de la Eurocámara, el lituano Virginijus Sinkevicius (Verdes), tras la votación en el pleno de Estrasburgo, que ha demostrado el amplio apoyo a los cambios negociados largamente con el Consejo (los Estados).Y es que la reforma, propuesta inicialmente por la Comisión Europea en 2013 y que hasta el año pasado no logró desatascarse, ha sido finalmente validada en Estrasburgo por una abrumadora mayoría: 646 votos a favor, frente a apenas 12 en contra y tres abstenciones. El Consejo tiene previsto ratificar el texto ahora validado por los eurodiputados a comienzos de agosto, según la Eurocámara. Una vez dado ese paso, el reglamento actualizado entrará en vigor, como fijan las normas europeas, 20 días después de su publicación en el Diario Oficial de la UE. Para su aplicación sin embargo habrá que esperar aún un año, que es el tiempo que tienen los Estados miembros y las empresas europeas para prepararse para los cambios acordados. El Parlamento Europeo ha celebrado especialmente el haber logrado imponer el mantenimiento de la horquilla de compensaciones por vuelos retrasados o cancelados, frente a los intentos de los que los Estados por flexibilizarla, lo que provocó uno de los pulsos más duros en estas largas negociaciones, finalizadas formalmente a mediados de junio. Finalmente, la normativa ahora validada confirma compensaciones de entre 250 y hasta 600 euros en función de la tardanza y la distancia del trayecto. Eso sí, las compañías aéreas podrán reducir en un 50% las indemnizaciones de los trayectos más largos si ofrecen a los pasajeros un transporte alternativo hasta su destino final tras una incidencia en el viaje, o si el retraso a la llegada no supera las cuatro horas. Además, se actualiza la lista de “circunstancias extraordinarias” que eximen a las aerolíneas de pagar compensación por un retraso o cancelación del vuelo si este se debe a “acontecimientos fuera de su control” como catástrofes naturales, guerras, condiciones meteorológicas adversas, pasajeros conflictivos o huelgas en aeropuertos, en servicios de navegación aérea o en proveedores de servicios de asistencia en tierra.Todo ello no quita que los operadores aéreos deberán seguir teniendo el deber de asistir a los pasajeros que se han quedado temporalmente en tierra, garantizando que accedan a bebidas cada dos horas de espera, una comida a las tres horas y, en caso de grandes retrasos, alojamiento en un hotel por hasta tres noches si la incidencia no es responsabilidad de la aerolínea.El refuerzo de los derechos de los pasajeros también se verá reflejado en procesos de reembolso más rápidos y sencillos. Las aerolíneas tampoco podrán cobrar a los pasajeros por corregir errores ortográficos en los nombres de la reserva o por obtener una versión impresa de la tarjeta de embarque si ya han facturado, entre otros.La revisión de las normas presta igualmente atención a los pasajeros más vulnerables, menores y personas con movilidad reducida. Las aerolíneas deberán colocar a cualquier persona que acompañe a un menor de 14 años en el asiento contiguo sin tener que pagar suplemento alguno, caso que también se aplicará tanto a pasajeros con discapacidad o movilidad reducida y a las mujeres embarazadas. “Tras más de 13 años de bloqueo, por fin tendremos reglas en vez de incertidumbre, derechos reforzados y confianza. Cuando la gente toma un avión, sus derechos no se quedarán en tierra”, ha celebrado el ponente de la Eurocámara, el conservador búlgaro Andrey Novakov.
La Eurocámara aprueba la norma que permite a los menores sentarse con sus padres en el avión sin coste adicional
La norma de derechos de pasajeros mantiene las indemnizaciones a partir de las tres horas de retraso de los vuelos y habilita a las aerolíneas para ofrecer tarifas más baratas a quienes viajen sin equipaje de mano













