España y Portugal disputaron un partido sólido, cauteloso y a la altura de su nivel. Pero los españoles lo decidieron al final, con una jugada perfectamente hilvanada en la que fueron clave dos jugadores introducidos en la segunda parte: Ferran Torres y Mikel Merino. Analizamos ese momento, que empieza justo en el minuto 90. 1. Todo empieza cuando Mikel Merino recibe una falta de Bernardo Silva en la mitad de campo portugués. Enseguida se levanta, no espera, saca inmediatamente hacia Fabián. En la imagen se aprecia cómo Bruno Fernandes se queda protestando al árbitro cuando la pelota ya está en juego.

2. Mientras Fabián recibe y devuelve a Rodri, que ha tomado el lugar de Merino, se inician dos movimientos que serán clave: Mikel Merino se va rápido da la zona de la falta y empieza a profundizar hacia la portería. Y Ferran Torres hace el movimiento opuesto: detiene su movimiento al área rival, quedándose entre líneas y sin ningún defensa encima. No le siguen ni Diogo Dalot (que está mirando a Fabián) ni Rubén Dias, que espera sobre la línea defensiva portuguesa.

3. Rodri recibe y pasa el balón de primera, muy rápido, sin pararlo, porque ha visto a Ferran libre. Es un pase en vertical que rompe líneas. España está bien organizada: tiene a tres jugadores en el centro, justo delante del área adversaria (Oyarzabal, Merino y Ferran), y a otros dos —Lamine y Cucurella— abiertos a las bandas. Son estos dos quienes obligan a la defensa lusa a mantenerse estirada a todo lo ancho del campo, haciendo más difícil cerrar agujeros en el medio. La red defensiva de Portugal se está ensanchando y está a punto de romperse.