El tiempo se nos acaba y nosotros con estos pelos. Seamos serios: nadie va a parar el calendario, tic-tac, tic-tac, el 2027 ya está a la vuelta de la esquina, nadie va a parar al PP y VOX y nada va a parar a los jueces. O sea, todo mal. Y es que el tiempo es canalla. Pero prietas las filas, no hay fascista que nos amilane, que para chulos, nosotros, y para pegarse mis primos. Vamos a llegar al final de la película y al chico se le acaba el plazo para rescatar a la chica, secuestrada por unos malvados delincuentes. Así que ante esta realidad que nos circunda y nos atrapa, ya saben, aquello de la tela de araña, vamos a levantar el ánimo y pergeñar algunas acciones de comando estilo SEAL, o por aquello de la prioridad nacional, de los GEOS de toda la vida, te echo la puerta abajo y no se te ocurra discutirme. Así están las cosas, para héroes de comic.
El domingo, sin ir más lejos, La Vanguardia, un medio serio, ofrecía un sondeo de la empresa Ipsos, también una empresa de prestigio, en la que se jugaba con la clara posibilidad de que la suma de PP y Vox alcanzara los 200 diputados en las próximas elecciones, sean cuando sean. Otro sondeo de El País, ayer mismo, daba unos resultados similares. Ya, ya, dudemos –y con razón- de la exactitud de la profecía, pero ciegos estaríamos si no quisiéramos ver las señales de humo de un sondeo tras otro. Retomaremos el tema más adelante, pero bueno será que vayamos apuntando tareas en la Moleskine o en el iPad, si es que queremos que los buitres no nos saquen los ojos, imagen terrorífica, a ver si así metemos el miedo en el cuerpo a esos indecisos que aún dudan. Pobres, cómo maldecirán cuando el rapaz del orden accipitriforme se lleve de un bocado córnea, iris, pupila, cristalino, retina, nervio óptico y esclerótica. Ciegos después por haberlo sido antes.









