NoticiaInvestigadores analizaron el ADN y las relaciones de parentesco de 85 individuos enterrados en túmulos funerarios de la estepa euroasiática. Foto: Imagen generada por IA.PERIODISTA06.07.2026 11:32 Actualizado: 06.07.2026 11:32
Un análisis de ADN antiguo realizado sobre restos de individuos enterrados en la estepa euroasiática durante la Edad del Hierro concluyó que las élites escitas mantenían redes familiares estrechamente conectadas y una menor diversidad genética que los grupos no privilegiados, lo que sugiere que el estatus y la autoridad política se transmitían dentro de dinastías familiares.Según informó un estudio del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva publicado en la revista 'Science Advances', los investigadores analizaron el ADN y las relaciones de parentesco de 85 individuos enterrados en túmulos funerarios de la estepa euroasiática para comparar los perfiles biológicos de miembros de la élite y personas de menor estatus. LEA TAMBIÉN Los escitas fueron un pueblo de guerreros nómadas que dominó las estepas euroasiáticas entre los siglos VII y III a. C., desde las montañas de Altái hasta el mar Negro. Sus élites eran sepultadas en grandes kurganes con abundantes objetos de oro, armas y animales sacrificados, mientras que las personas de menor rango eran enterradas en túmulos más pequeños y con escasos ajuares funerarios.Durante décadas, estas diferencias arqueológicas fueron interpretadas como evidencia de una marcada desigualdad social. Sin embargo, el nuevo estudio buscó determinar de qué manera se mantenía y transmitía el estatus dentro de estas comunidades.Es una de las figuras arqueológicas más representativas de Eurasia central. Foto:Redes sociales / Imagen: Gulmira MukhtarovaEl análisis del ADN antiguoEl equipo internacional examinó los restos de 38 individuos de élite y 47 pertenecientes a sectores no privilegiados, procedentes de 21 yacimientos ubicados en Kazajistán y Rusia y fechados entre los años 900 y 200 a. C. Entre ellos se encontraba el conocido 'Hombre de Oro', descubierto en los kurganes de Issyk, una de las figuras arqueológicas más representativas de Eurasia central.El estudio, liderado por Ayshin Ghalichi, confirmó mediante análisis genéticos que el denominado 'Hombre de Oro' era un varón, una cuestión que hasta ahora no había podido establecerse con certeza. Además, determinó que pertenecía a la cultura saka de la Edad del Hierro. LEA TAMBIÉN Parentesco y transmisión del poderLos investigadores identificaron estrechos vínculos familiares entre miembros de la élite enterrados en distintos cementerios, incluso separados por más de 100 kilómetros, además de indicios de uniones entre parientes. Estos resultados indican que el estatus elevado permanecía dentro de redes familiares interconectadas que desempeñaban un papel central en la organización política y social de la estepa euroasiática.Según declaró Ainash Childebayeva, de la Universidad de Texas en Austin y coautora del estudio, citada por EFE, los investigadores no esperaban encontrar una transmisión hereditaria tan clara del estatus social. Sin embargo, observaron que los individuos de alto rango compartían un parentesco más estrecho entre sí, incluso cuando estaban enterrados en diferentes yacimientos, que con las personas de menor estatus sepultadas en los mismos lugares.El estudio no encontró evidencias de que la posición social estuviera vinculada a patrones de residencia exclusivamente patrilocales o matrilocales, lo que sugiere que la estructura social de las élites escitas era más compleja y no dependía únicamente del género.ADN escitas Foto:X: @ComentarioUdeCLa presencia de mujeres en la éliteOtro de los hallazgos destacados fue la elevada representación femenina entre los individuos de alto estatus. De acuerdo con Ayshin Ghalichi, casi la mitad de las personas identificadas como miembros de la élite eran mujeres, lo que refleja que ocupaban posiciones relevantes dentro de la sociedad escita de la Edad del Hierro. LEA TAMBIÉN La investigación concluye que la autoridad política entre los grupos escitas se articulaba mediante amplias redes familiares de élite, donde el parentesco, el estatus y el poder estaban estrechamente relacionados, más allá de sistemas basados exclusivamente en linajes masculinos o femeninos.*Este contenido fue escrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de conocimiento público divulgado a medios de comunicación. Además, contó con la revisión de la periodista y una editora.JOS GUERREROREDACCIÓN ALCANCE DIGITALMás noticias Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.









