El estudio sobre depresión durante el embarazo reunió más de 12.000 participantes en 30 países y fue publicado en Archives of Women’s Mental Health (Imagen Ilustrativa Infobae)La depresión durante el embarazo afecta a casi una de cada tres embarazadas en el mundo. Una revisión de 115 ensayos clínicos concluyó que opciones como el yoga y los suplementos de omega-3 reducen los síntomas con una eficacia comparable a la de las terapias psicológicas, según un análisis hecho por especialistas del King’s College de Londres.La revisión abarcó más de 12.000 participantes en 30 países y halló que intervenciones no psicológicas como yoga, masajes, suplementos de omega-3 y terapia de luz brillante fueron, en términos generales, tan eficaces como terapias conversacionales como la terapia cognitivo-conductual o la atención plena para aliviar la depresión prenatal.PUBLICIDADEl estudio, liderado por King’s College de Londres.y publicado en Archives of Women’s Mental Health, reunió bajo un marco común todos los ensayos sobre tratamientos para la depresión durante el embarazo. La investigación formó parte de HappyMums, un consorcio europeo encabezado por la Universidad de Milán.Los investigadores señalaron que se trata del análisis más completo realizado hasta ahora sobre tratamientos para la depresión durante el embarazo. Añadieron que no existe una única mejor vía y que lo importante es que las mujeres tengan acceso a varias opciones y que los médicos y profesionales de la salud puedan ofrecerlas.PUBLICIDADUna revisión de 115 ensayos clínicos concluyó que el yoga y los suplementos de omega-3 reducen los síntomas de la depresión prenatal (Imagen Ilustrativa Infobae)El estudio subraya una utilidad práctica inmediata para quienes esperan atención en salud mental o tienen dificultades para conseguirla. En esos casos, alternativas no psicológicas como el yoga o el omega-3 pueden funcionar como la psicoterapia y no solo como una solución provisional.La revisión también concluyó que las intervenciones digitales y en línea, como las aplicaciones y el apoyo por teléfono, fueron tan eficaces como la atención presencial. Ese dato tiene implicaciones para un problema que afecta a mujeres que a veces no pueden desplazarse o afrontan largas esperas para recibir atención cara a cara.PUBLICIDADEl equipo añadió, según King’s College de Londres, que una clase de yoga, la musicoterapia o un programa en línea pueden producir efectos reales y, para muchas mujeres, resultar más rápidos y más fáciles de conseguir que un ciclo de terapia.Las aplicaciones, el apoyo por teléfono y otras intervenciones digitales fueron tan eficaces como la atención presencial para la depresión durante el embarazo (Imagen Ilustrativa Infobae)Los autores pidieron leer los resultados con cautela porque los estudios revisados variaban mucho en diseño, tamaño de muestra y forma de medir los resultados. Aun así, sostuvieron que los datos muestran un uso práctico claro para ampliar la respuesta durante las largas esperas sin excluir otras formas de atención al mismo tiempo.PUBLICIDADLa revisión no encontró ensayos controlados aleatorizados sobre tratamiento farmacológico para la depresión prenatal. Eso implica que, para una de las afecciones de salud mental más comunes del embarazo, la base sobre fármacos se apoya en evidencia indirecta y no en pruebas realizadas durante la propia gestación.Las guías de NICE (National Institute for Health and Care Excellence) del Reino Unido recomiendan antidepresivos para la depresión moderada a grave durante el embarazo. Según el equipo, todavía hacen falta ensayos, sobre todo para quienes no pueden acceder a otras formas de apoyo o no logran seguirlas.PUBLICIDADLa revisión insiste en que la depresión durante el embarazo es frecuente, pero tratable. Según la estimación citada por King’s College London, afecta al 28,5% de las embarazadas en todo el mundo y solo alrededor de una de cada cinco recibe atención adecuada y a tiempo.Ese desfase, indicaron los investigadores, obliga a replantear la forma en que los sistemas de salud acompañan a las mujeres en esta etapa. El impacto sobre la madre y el hijo sitúa el cierre de esa brecha de atención entre las prioridades pendientes.PUBLICIDAD