Fanny Miranda
Ciudad de México / 06.07.2026 01:37:00
M+.- El fracking ya se ha realizado en México. Desde hace al menos 30 años se tiene registro de esa práctica en yacimientos convencionales en Papantla, Veracruz, donde comunidades completas enfrentan el deterioro ambiental por derrames y fugas de chapopote en infraestructura abandonada por Petróleos Mexicanos (Pemex).“En Papantla tenemos identificado que tenemos alrededor de 2 mil pozos petroleros, y según información de Pemex, la mitad de esos 2 mil han sido fracturados con fracking. “Lo que sí es confuso es que, aunque Pemex nos dice que en la mitad han usado fracking, no nos dice cuáles son; sin embargo, los impactos los vivimos todos los días”, dijo en entrevista con MILENIO, Rodolfo Bibiano Jiménez, integrante de la Coordinadora Regional de Acción Solidaria en Defensa del Territorio Huasteca-Totonacapan (Corason).Producción con riesgosEl Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda) y Corason documentaron mediante solicitudes de información que Pemex ha realizado fracking en Papantla desde 1996, y que para 2022, existían mil 168 pozos con fracturamiento hidráulico de un total de dos mil 55 pozos perforados en ese municipio, como parte del Proyecto Aceite Terciario del Golfo en Chicontepec, un megayacimiento ubicado entre el norte de Veracruz y Puebla.“Desde 2010, la Comisión Nacional de Hidrocarburos hizo un estudio sobre el activo Aceite Terciario del Golfo; decía que la única forma de hacer producir esta zona era con fracking, pero que implicaba enormes riesgos.“De entrada, el tema del agua, pero también señalaba que los pozos quedarían muy cercanos a zonas habitacionales y que eso iba a generar disrupciones en el territorio. “Cuando se empieza a desarrollar fracking, el problema es que tienes ya los impactos que había de toda la extracción convencional, y a eso le sumas los gravísimos impactos que implica el fracking, como el uso indiscriminado de agua, el uso de sustancias tóxicas”, explicó Alejandra Jiménez, coordinadora general de Corason.Contaminación de cultivos por chapopote en comunidad Rafael RosasEn un recorrido realizado con integrantes del colectivo Corason, MILENIO documentó diversas comunidades de Papantla afectadas por el abandono de la infraestructura petrolera. Tan solo en Rafael Rosas, una comunidad de unos 400 habitantes, situada a 30 kilómetros del pueblo mágico de Papantla, se registra contaminación de cultivos por derrame de chapopote, además de fugas de gas metano de pozos petroleros, situados a 100 metros del centro habitacional.“Le acaban de desactivar ahorita porque había una bomba que estaba extrayendo el hidrocarburo, pero nomás dejaron aquí el contaminante. Ahí se ve un tótem de mil litros que está por la mitad y que tiene hidrocarburo encima; todo está regado y hay una fuga. “Entonces, yo quisiera pedir a las autoridades competentes que vinieran y checaran esta contaminación”, expresó Emilio Dominguez Castillo, agente municipal de Rafael Rosas.De acuerdo con la Coordinadora Regional de Acción Solidaria, Rafael Rosas es una de las comunidades de Papantla convertidas en zona de sacrificio por la industria petrolera, donde también temen que su agua esté contaminada, ya que en el poblado vecino de San Andrés, don Mario Olaya recibe agua con hidrocarburo en su pozo desde el 9 de mayo de 2022, sin que Pemex haya remediado el daño ambiental.“En unas excavaciones que hicieron para hacer unas zapatas, detectaron que se acumulaba el agua hasta abajo, como tipo aceite. Y esa es la pregunta de la gente: ¿estamos consumiendo agua contaminada o no? Porque tenemos una plataforma de Pemex aquí a unos 100 metros”, señaló el agente municipal, Emilio Domínguez. Tras la notificación a Pemex, se les solicitaron pruebas de la contaminación, por lo que el colectivo Corason alista un monitoreo de calidad del agua.











