A propósito del Mundial, es condenable el mal trato a la selección ecuatoriana y las declaraciones del Gobierno de México, a través de su mandataria, que condiciona el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Ecuador y argumenta que dependerá de varias condiciones, algunas conocidas, inadmisibles e inviables.Recordó que el Gobierno ecuatoriano invadió su sede diplomática en Quito, porque es un territorio sagrado inviolable, según tratados internacionales. Como todo político demagogo y populista, dicen las verdades a medias o mienten, al punto que no pudo sostener que ese es el efecto, lamentable por cierto, y no la causa de los hechos. Cínicamente nada dice de que el Gobierno de México primero concedió asilo político a un delincuente, la causa de los sucesos, lo cual violó primero otro convenio internacional que prohíbe este otorgamiento a un condenado por corrupción por la justicia ecuatoriana, con dictámenes de más de diez jueces nacionales, en debido proceso y con derecho a la defensa. A tal punto llega la desfachatez del argumento que, al referirse al tema, se le olvidó el nombre del sentenciado, seguramente por vergüenza, aunque luego con ayuda tuvo que mencionar a quien está en la cárcel y consta en los registros del sistema judicial ecuatoriano y hasta aparece en una placa en un costado del Palacio de Gobierno de Quito, con los nombres de quienes fueron condenados a ocho años de cárcel por cohecho agravado. El caso Sobornos 2012-2016, sentencia dictada el 26 de abril de 2020 y confirmada en apelación y casación. Este político está preso en la cárcel con dos condenas por cohecho agravado y asociación ilícita y tiene una tercera sentencia de trece años, de primer nivel, por peculado, en el caso de las irregularidades por la reconstrucción de Manabí luego del terremoto del 16 de abril de 2016, lo que refleja su actuación corrupta en la función pública y el abuso de los fondos públicos.Habló de la tradición diplomática de su país de dar asilo político y reconoció que abogó por otro sentenciado, el expresidente peruano condenado por un tribunal a once años y medio por el delito de conspiración y rebelión luego de su fallido intento de golpe de Estado, lo que determinó que Perú rompa relaciones diplomáticas. Antes abogaron y quisieron salvarle al líder cocalero y expresidente boliviano, que además está procesado por abuso sexual a una menor. Rechaza la injerencia de países en su política interna, pero cree que tiene derecho para meterse en asuntos internos de otras naciones al abogar por delincuentes y condenados por la justicia. Cuánto daño hace en las relaciones internacionales las posiciones politiqueras, sesgadas ideológicamente, que no importan principios ni valores, la honestidad y la transparencia, sino los dogmas que les tienen atrapados en alianzas impresentables entre quienes desde el poder no han podido solucionar los problemas económicos y sociales de la gente y al contrario les profundizaron. Ese también es el caso del presidente saliente de Colombia, que igualmente se atrevió a abogar por el mismo delincuente que está en la cárcel y al que calificó maliciosamente como “perseguido político”. (O)
Miguel Rivadeneira Vallejo: Cinismo político | Columnistas | Opinión
Rechaza la injerencia de países en su política, pero cree que tiene derecho para meterse en asuntos internos de otras naciones.















