El enfrentamiento público entre el periodista argentino Eduardo Feinmann y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se convirtió en uno de los episodios insólitos y mediáticos más resonantes del Mundial 2026 que escaló desde un comentario televisivo sobre fútbol hasta un intercambio con fuerte contenido político y diplomático. La secuencia comenzó hace semanas, cuando el conductor del canal de noticias participaba de una cobertura mundialista para A24 desde Estados Unidos.
En una conversación informal sobre selecciones favoritas y rivalidades deportivas, el periodista lanzó una serie de expresiones que rápidamente se viralizaron en redes sociales. Entre otras frases, afirmó: “Detesto a los mexicanos, los detesto con mi alma”, y agregó: “La envidia que los mexicanos le tienen a los argentinos, no solamente en el fútbol, en todo”. También ironizó sobre el uso de la palabra “ahorita” y sostuvo que los mexicanos “quieren ser como nosotros y no les da el pinet”. Las declaraciones fueron difundidas masivamente en plataformas digitales y reproducidas por medios de ambos países.
Lejos de apaciguarse, la polémica escaló esta semana durante la conferencia matutina de la mandataria azteca en el Palacio Nacional. La presidenta decidió proyectar en pantalla un fragmento del video con las declaraciones del periodista argentino y respondió con dureza. “Es indignante. Para que vean, un presunto periodista, vamos a llamarlo así, un pseudoperiodista, lo que dice de las y los mexicanos”, señaló frente a los acreditados. Luego vinculó el episodio con la disputa política interna mexicana y afirmó: “Este es el aliado de la derecha mexicana y la derecha mexicana no quiere al pueblo de México”. En otro tramo de su intervención remató: “Si este periodista odia a los mexicanos y la derecha mexicana quiere a este periodista, pues la derecha mexicana odia al pueblo de México”.










