Ucrania ha encontrado el punto débil de Rusia (algo que no es nuevo) y lo está golpeando a un ritmo sin precedentes (esto sí es novedoso). Se han tenido que alinear varios factores para que por fin Kiev pueda desatar todo su potencial sobre una Rusia cada vez más exhausta y que ahora sí parece dispuesta a negociar. En Ucrania llevan tiempo conociendo el punto débil ruso (la industria energética), pero no tenían los medios para hacer un daño real sobre el motor económico. Ahora, con una industria de sofisticados drones que funciona a la perfección y fabrica estas armas como 'churros', Ucrania podría estar hiriendo de gravedad a una economía rusa que se queda sin combustible y busca a la desesperada vender petróleo en bruto a grandes descuentos para seguir con vida en una batalla que ella misma comenzó.Kiev está atacando la infraestructura energética rusa a un ritmo sin precedentes, según un análisis de datos del Financial Times, que muestra que la intensificación de la campaña de drones está provocando la peor crisis de suministro de combustible en Rusia en varias décadas. Los datos de Rochan Consulting, un grupo de análisis polaco que monitoriza la guerra, muestran que el número de ataques ucranianos con éxito contra refinerías rusas alcanzó en mayo un récord histórico mensual, con 16 'dianas'. Desde el comienzo de 2026, las refinerías rusas han sido atacadas al menos 194 veces, una cifra once veces superior a la registrada en el mismo periodo del año anterior. Rusia y sus ingenieros ya no tienen tiempo de repararlas antes del próximo ataque en otro punto clave. Una lucha de desgaste que Ucrania está empleando con intensidad en los últimos meses.
Ucrania golpea sin descanso el punto débil de la economía rusa y desencadena una crisis sin precedentes para Moscú
Ucrania ha encontrado el punto débil de Rusia (algo que no es nuevo) y lo está golpeando a un ritmo sin precedentes (esto sí es novedoso). Se han tenido que alinear varios factores para que por fin Kiev pueda desatar todo su potencial sobre una Rusia cada vez más exhausta y que ahora sí parece dispuesta a negociar. En Ucrania llevan tiempo conociendo el punto débil ruso (la industria energética), pero no tenían los medios para hacer un daño real sobre el motor económico.













