Fuera de l�neaCuando falte y se conozca todo el l�o de un patrimonio no regularizado como es debido, la suya va a ser una herencia m�s que envenenada que la de la Pantoja para ZarzuelaEl Rey Juan Carlos, junto a la Infanta Elena en el puerto deportivo de Sanxenxo.EFEActualizado Lunes,

julio

00:22Audio generado con IAAdelantaba el otro d�a El Pa�s lo del pago de otros 3,5 millones de euros a una ONG brit�nica por parte de un fideicomiso constituido hace muchos a�os ya en la isla de Jersey con una peque�a fortuna que los investigadores atribuyen al Rey Juan Carlos. Es un suma y sigue. Cada poco tiempo salta alguna noticia vinculada a fondos opacos que el hoy Em�rito tendr�a o habr�a tenido en tiempos en los que era Jefe de Estado en para�sos fiscales que por suerte cada vez lo son menos. En este �ltimo asunto destacan los paralelismos con el escandaloso bot�n de 65 milloncejos del ala de Corinna y la doctrina del lo que se da, no se quita; esto es, al parecer se tratar�a de dinerales que el Rey transfiri� en su d�a a personas de su m�xima confianza para naturalmente ocultarlos del Fisco, porque �l mismo se daba cuenta del da�o tan enorme que pod�a hacerle a la Corona que se supiera que manejaba esas cantidades, y luego esos confidentes le salieron ranas y no le devolvieron la plata. En su pecado llevar�a la penitencia.Pareciera que las trapisondas del padre de Felipe VI est�n amortizadas, mientras va y viene a Sanxenxo en jets privados. Y nada m�s lejos de la realidad. Porque todo apunta a que se est� gestando un problem�n en diferido para la Monarqu�a que acabar� salpicando a quienes hoy la representan, y de modo ejemplar. Cuando falte el Rey padre y se conozca lo que deja y todo el l�o de un patrimonio no regularizado como es debido, la suya va a ser una herencia m�s que envenenada que la de la Pantoja para Zarzuela. En ese sentido, y con la que est� cayendo en Espa�a, pasma con qu� naturalidad se habla aqu� de que las hijas, nada menos que dos Infantas, se estar�an haciendo cargo ya de esa pol�mica fundaci�n en Emiratos convertida en hucha sin fondo para el d�a de ma�ana. De alguien a quien ha no tanto hubieron de ayudar empresarios y amigos con 4,4 millones para poder hacer frente al requerimiento fiscal con Hacienda y evitar as� delitos contra la Agencia Tributaria, porque sobre el papel estaba tieso.No terminamos de asumir el da�o que todo esto hace a la primera de nuestras instituciones. Se han conocido recientemente las conclusiones de una investigaci�n de la Universidad de Murcia sobre la Monarqu�a que, si bien en algunos aspectos parec�a un estudio algo chapucero, dejaba claras dos cosas que coinciden con tantas encuestas de medios que merecen tom�rselo en serio donde corresponda. Una, que Espa�a es de las 10 Monarqu�as parlamentarias que hay en Europa, el pa�s donde la satisfacci�n con la misma es menor. Y no ser� porque el actual Jefe de Estado no se lo est� currando y su ejecutoria sea admirable, que tambi�n se refleja en el sentir mayoritario de los espa�oles. Pero hay mucho lastre y sombras demasiado alargadas. Y la otra, que una mayor�a pide una familia real m�s reducida. Este punto es bien bizarro, toda vez que tenemos la m�s jibarizada de todo el continente. Pero se demuestra que en el ciudadano medio no calan esos distingos entre familia real y familiares del rey, y para la pe�a todos siguen formando parte del tinglado. De ah� que cuando siguen apareciendo noticias tan sombr�as sobre cuentas offshore o se habla de la nueva aventura de Do�a Cristina en la satrap�a de Abu Dhabi, la imagen de la Corona se resiente. Como m�nimo.