Mar�a Sierra LondresActualizado Viernes,
junio
13:19Una mirilla se ha abierto en los arreglos financieros de la familia real brit�nica que ha destapado los generosos acuerdos de vivienda que disfruta el c�rculo en torno a Carlos III, con cargo en el contribuyente en algunas instancias. Una veintena de familiares y asociados del rey, incluidos los llamados royal no activos que no desempe�an tareas oficiales, viven en propiedades del patrimonio de la Corona o bajo administraci�n directa de la Casa Real sujetos a arrendamientos gratuitos o por debajo de las cotas del mercado, que sufraga en ocasiones el propio monarca.El informe de la Oficina Nacional de Auditor�a (NAO, en sus siglas en ingl�s), publicado en la madrugada del viernes 5 de junio, revela que las princesas Beatriz y Eugeniano pagan renta en sus domicilios londinenses de los palacios de Saint James y Kensington, respectivamente. Carlos III corre con los gastos anuales del arrendamiento del hogar de sus dos sobrinas en la capital brit�nica, siguiendo un arreglo iniciado por su madre, la reina Isabel II.Para saber m�sLas dos treinta�eras nunca han ejercido como "royals en activo" y se han labrado rutas profesionales arropadas por sus t�tulos y conexiones mon�rquicas.Ambas princesas tienen lujosas viviendas alternativas en la campi�a inglesa y en el extranjero y utilizan los apartamentos palaciegos como base londinense. As�, Beatriz reside con su marido, Edoardo Mapelli Mozzi, y sus hijos en una mansi�n de la regi�n de Cotswolds, una extensa granja rehabilitada en una zona rural habitada por distinguidos vecinos de la �lite financiera, art�stica y pol�tica internacional.Eugenia, que est� embarazada de su tercer beb�, pasa largas temporadas del a�o en una finca de Portugal, donde trabaja su esposo Jack Brooksbank. La familia saca partido adem�s de un apartamento en el palacio de Kensington, que el padre de la princesa negoci� con Isabel II inicialmente. El informe de los auditores oficiales indica que las hermanas York nunca han pagado el alquiler de sus moradas en Londres.Los polic�as entran en la finca Royal Lodge, donde resid�a el ex pr�ncipe Andr�s.BEN STANSALLAFPLa auditor�a confirma tambi�n que el exduque de York, Andr�s Mountabatten-Windsor, podr�a reclamar una indemnizaci�n sustancial tras haber desalojado su residencia de Windsor bajo presi�n de alegaciones de abuso sexual y presunto fraude derivado de su relaci�n con el ped�filo Jeffrey Epstein.El deshonrado pr�ncipe abandon� Lodge Park, que compart�a con su ex y madre de sus dos hijas, Sarah Ferguson, d�as antes de ser detenido y conducido a una comisar�a del este de Inglaterra bajo sospecha de conducta inapropiada en un cargo p�blico. La investigaci�n cubre tambi�n posible trata y abuso de mujeres en Inglaterra, que el expr�ncipe niega rotundamente.Marsh Farm, en Sandringham, actual hogar del ex pr�ncipe Andr�s.GTRESMountbatten-Windsor vive desde el pasado febrero en una m�s modesta vivienda, Marsh Farm, que forma parte de la extensa finca de Sandringham, propiedad particular del rey.La atenci�n recae de nuevo en los generosos arreglos acordados por el deshonrado expr�ncipe en su beneficio y por el bienestar de sus hijas Beatriz y Eugenia. As�, la auditor�a revela que Andr�s subalquil� tres caser�osde Royal Lodge por una cantidad mensual que no se concreta en el informe.El rey Carlos III, seguido de su hermano Andr�s.GTRESAdem�s, el desprestigiado hermano del rey podr�a reclamar a la oficina de la Corona una indemnizaci�n de hasta 350.000 euros por devolver la residencia antes del plazo estipulado en el contrato. Esta cl�usula del contrato est� sujeta a las condiciones en que haya dejado la propiedad antes de su exilio forzado al condado de Norfolk, a unos 200 kil�metros al noreste de Londres.La NAO ha revisado el reparto de propiedades reales a petici�n de un comit� del Parlamento de Westminster, que examina las finanzas reales a ra�z del esc�ndalo de las relaciones de los exduques de York con el convicto Epstein antes de su muerte en prisi�n, en 2019. La clase pol�tica y sectores del resto de la poblaci�n reclaman ahora transparencia en la gesti�n y beneficios de la familia real.













