The JRM 2004 Trust, un opaco instrumento financiero vinculado a Juan Carlos I y creado a principios de siglo en la isla de Jersey (Canal de la Mancha, bajo soberanía de Reino Unido), ha entregado dos nuevos donativos que suman tres millones de libras (3,5 millones de euros) al British Council Refugee (BCR), una modesta organización de ayuda a refugiados políticos del Reino Unido.La ONG londinense acumula ya 6,6 millones de libras (7,6 millones de euros) recibidas por orden de los administradores del trust, desde que su titular Joaquín Romero Maura legara a su muerte, en 2022, todo su patrimonio a esta institución benéfica con sede en un sencillo edificio de cristal de tres alturas en Stratford, al este de Londres. Sus directivos sopesaron durante seis meses aceptar la donación.Los fondos proceden de una opaca fortuna de 15 millones de euros, cuyo origen se desconoce y nunca declarada a Hacienda, que Juan Carlos I mantuvo oculta desde 1995 en los paraísos fiscales de Islas Vírgenes Británicas y Jersey con la ayuda de su administrador Manuel de Prado y Colón de Carvajal. En 2004, el entonces jefe del Estado decidió pasar su titularidad a Romero Maura, banquero en la City londinense y estrecho colaborador del anterior.Este traspaso fue un movimiento similar al que años más tarde, en 2012, repitió con su entonces pareja Corinna Larsen al donarle los 65 millones de euros que recibió en 2008 del Ministerio de Finanzas de Arabia Saudí. El dinero se ocultaba en una fundación panameña con cuenta en el banco ginebrino Gonet & Cie.Según las actas de cumplimiento de los doce bancos por los que desde 2004 circuló la fortuna, Romero Maura explicó a sus responsables que el entonces Rey y jefe del Estado le entregó ese dinero en gratitud a sus servicios y porque temía que se conociera su existencia y dañara la reputación de la monarquía.El banquero no se lo devolvió y desde el principio decidió cederlo a su muerte a una institución benéfica, según consta en distintos documentos del fondo. Juan Carlos I ha confesado recientemente a personas de su confianza su malestar por la gestión de Romero Maura de esta fortuna que considera de su propiedad, según afirman testigos presenciales a este diario.Cuatro donativosEn 2025, el British Council Refugee recibió un donativo de 1,5 millones de libras (1,7 millones de euros) y en 2026 acaba de entrar en sus arcas otra dádiva por idéntica cantidad, según confirmó a EL PAÍS una fuente autorizada del BCR en Londres. El primer pago tuvo lugar en 2023 y ascendió a 2,3 millones de libras (2,65 millones de euros). Procedía igualmente del fideicomiso de Jersey y del legado personal del banquero e historiador. El segundo lo recibió en 2024 y ascendió a otros 1,3 millones de libras (1,5 millones de euros).Romero Maura, viudo y sin hijos, falleció a los 82 años a consecuencia de una enfermedad en una residencia en Zaragoza. Profesor de historia en la Universidad de Oxford y financiero, fue un estrecho colaborador de Manuel Prado y Colón de Carvajal, el hombre que manejó la fortuna de Juan Carlos I durante buena parte de su reinado. Y el origen de esta fortuna conduce precisamente a este último, un amigo íntimo al que Juan Carlos I presentaba en recepciones privadas en Arabia Saudí como su banquero: “This is my banker” (Este es mi banquero).La primera huella de este dinero aparece en otros dos trusts creados en 1995 y 1997 por Prado y Colón de Carvajal, bautizados como Tartessos y Hereu. En ambos, el beneficiario final era el entonces jefe del Estado. El dinero provenía de Nadine Limited, sociedad radicada en las Islas Vírgenes Británicas y con cuenta en el Chartered Bank a nombre de Prado, según documentos consultados por este diario.Pista suiza y JP MorganEn esta cuenta se recogieron supuestamente donaciones de personas no identificadas que apoyaron entre los años cincuenta y setenta a Juan Carlos I. Pero el grueso de los fondos es una donación en 1999 de 9 millones de dólares (7,7 millones de euros) ingresados por Simeón de Sajonia-Coburgo-Gotha, conocido como Simeón de Bulgaria, procedentes de inversiones en el JP Morgan de Suiza. Durante un tiempo, Simeón de Bulgaria compaginó con Prado y Colón de Carvajal la administración de las cuentas en el exterior de Juan Carlos I, según ha podido acreditar una investigación de este periódico. La finalidad de los trusts Tartessus y Hereu era apoyar al entonces rey Juan Carlos I si era depuesto por un golpe de Estado, según manifestó a los responsables de Cumplimiento de los bancos donde se depositaba el dinero su administrador, el británico John Ruddy. La ausencia de información sobre el origen del dinero incomodó durante décadas a sus gestores bancarios. Jersey Zedra Trustees decidió continuar su gestión, pero aumentando sus tarifas por el riesgo reputacional que conllevaba.En 2003, casi 10 años después de que Juan Carlos I figurara como exclusivo beneficiario de esa fortuna, el entonces jefe del Estado se reunió con Romero Maura y le explicó que el propósito de los trusts Tartessos y Hereu ya no era necesario porque la situación política en España era estable, pero que si la opinión pública conocía su existencia, “sería embarazoso para la monarquía”.Casas en Londres y PérigordSegún relató Romero a los gestores del nuevo fondo, Juan Carlos I le entregó el dinero “en atención a su amistad de muchos años y a los servicios prestados por su familia a la monarquía durante generaciones”. Y le autorizo a emplearlo como deseara, “incluyendo destinarlo a otras personas que pudieran necesitarlo, en las mismas circunstancias que concurrieron en el propio rey Juan Carlos I en el pasado”. Es decir, a sus descendientes.Pero al año siguiente de recibir esta fortuna, Romero Maura ya dejó claras, y por escrito, sus intenciones. Estableció que su destino final serían varias asociaciones de caridad. El banquero incluyó, también, como beneficiaria a su esposa Gudrun Lawetz, ya fallecida. Y en 2017, finalmente añadió a la lista al British Refugee Council. En distintas cartas, el historiador expresó a los administradores su deseo de que, tras fallecer ambos, se destinara esa fortuna a fines caritativos y de atención social, en especial a los niños. Romero Maura se llevó a la tumba este secreto. Ni sus dos hermanos residentes en Zaragoza, a los que John Ruddy comunicó su testamento, ni sus amigos más íntimos conocieron la existencia de este trust creado con sus iniciales en 2004 en el número 50 de la calle La Colombiere 2004, en St Helier, la capital de Jersey.Fue la Fiscalía Anticorrupción la que la descubrió en el marco de las diligencias de investigación que en 2020 se abrieron al rey emérito. Estas se archivaron al no encontrar indicios que vincularan en ese momento a The JRM 2004 Trust con Juan Carlos I, “ni en su gestión ni en la capacidad para disponer de los fondos”. La investigación señaló que en esta etapa el rey emérito no fue su beneficiario, ni recibió cantidad alguna de sus cuentas.El banquero y profesor de historia en Oxford ha cedido también a la ONG londinense que ayuda a los refugiados sus dos casas en el Reino Unido (Londres) y en Francia (Périgord) con plazas de garaje, valoradas en otros cinco millones de libras (5,8 millones de euros), así como el saldo de una cuenta en Suiza, según reconoce la organización y confirma una familiar del donante.