Nigel Farage está nervioso. Los regalos en forma de viajes o alojamientos de lujo que ha recibido durante años de multimillonarios con negocios turbios, como el aristócrata George Cottrell, comienzan a poner en riesgo su carrera política y hasta el escaño parlamentario que tantos años le costó lograr.Una investigación del diario The Sunday Times publicada este domingo revela cómo Cottrell, un empresario que se dedica a las apuestas ilegales con criptomonedas y fue condenado en Estados Unidos por fraude electrónico, al participar en un esquema de lavado de dinero para narcotraficantes, proporcionó durante años al político —de quien llegó a ser su mano derecha― personal de seguridad, trabajadores que gestionaron sus cuentas en las redes sociales, viajes y hasta el uso de un apartamento de lujo en Londres, cercano al palacio de Buckingham.La dirección de Reform UK, el partido que lidera Farage, ha negado cualquier vestigio de ilegalidad en estos donativos, que, según ha explicado el político, recibió antes de obtener su acta de diputado en julio de 2024. “La ley te permite aceptar regalos, apoyos o como lo quieras llamar procedentes de un amigo personal si los recibiste antes de convertirte en diputado y responden a razones puramente personales. No hay nada más en esta historia”, ha explicado a la BBC Robert Jenrick, quien ocupó posiciones de secretario de Estado en los gobiernos de Boris Johnson y Rishi Sunak antes de abandonar el Partido Conservador en enero de este año para sumarse a las filas de Farage.Precisamente en los últimos meses Jenrick ha sido una de las figuras señaladas por diversos medios como parte de una conspiración para reemplazar a Farage, a quien acusan de tibieza frente al discurso más ultraderechista y extremo de Restore Britain, una escisión de Reform UK que ha comenzado a arañarle votos y apoyos.Aunque la ley exige a los diputados que solo declaren los ingresos recibidos en el año previo a la toma de posesión del escaño, y excluye de esta obligación a las donaciones o regalos que respondan a motivos “puramente personales”, en caso de duda las normas parlamentarias recomiendan que se declare todo. Parte de las aportaciones de Cottrell, como las tres personas destinadas a manejar las redes sociales del político, que se dedicaron a producir mensajes contrarios a la inmigración, el derecho humanitario europeo o los valores progresistas, pueden ser perfectamente consideradas como una ayuda directa a los objetivos políticos de Farage.El Partido Liberal Demócrata ha reclamado al Comisionado Parlamentario para los Estándares del Reino Unido, Daniel Greenberg, encargado de supervisar el cumplimiento de los diputados del código ético, que incorpore a sus pesquisas las donaciones de Cottrell.Greenberg ya estaba investigando a Farage por los cinco millones de libras (unos 5,7 millones de euros) que el político aceptó a principios de 2024 de otro empresario e inversor en criptomoneda, el británico-tailandés Christopher Harborne.Si el proceso concluye que Farage se saltó el código ético de los diputados al no declarar la donación en el registro de intereses de la Cámara, su carrera parlamentaria podría finalizar abruptamente, lo que supondría para él —además de quedarse sin sueldo público— la pérdida de una plataforma institucional fundamental para trasladar sus mensajes.George “el pijo”George Swinfen Cottrell, de 32 años, es conocido como Posh George (George el Pijo), y lleva casi una década actuando como mano derecha y valedor de Farage. Su madre es Fiona Cottrell, una aristócrata hija del tercer barón de Manton y heredera de un imperio empresarial derivado de la fabricación de jabón. Llegó a ser novia del entonces príncipe Carlos de Inglaterra (hoy Carlos III), antes de que su posado desnudo en la revista Penthouse arruinara la relación.Su padre, Mark Swinfen, fue a Gordonstoun, el internado privado donde coincidió con el príncipe Andrés, hoy Andrés Mountbatten Windsor a secas, después de que la policía lo investigara por sus turbios asuntos con el multimillonario pedófilo estadounidense, Jeffrey Epstein.George el Pijo, abandonó sin concluir sus estudios de bachillerato, para dedicarse con el tiempo a gestionar en paraísos fiscales y territorios offshore el dinero de sus amigos millonarios, de los que obtuvo su confianza con sus habilidades financieras.Detención ante Farage en EE UUEn 2014 viajó a Las Vegas para ofrecer a un grupo de narcotraficantes la posibilidad de blanquear sus fortunas a través de la criptomoneda bitcoin. Eran agentes encubiertos del FBI. Dos años después, cuando Cottrell acompañaba a Farage en un evento político con Trump en la ciudad de Cleveland, fue arrestado en el aeropuerto ante las narices del político. Cumplió ocho meses de cárcel en una prisión de Arizona tras colaborar con la justicia y rebajar su condena.Su negocio de apuestas ilegales con criptomonedas, que puso en marcha poco después de regresar al Reino Unido, le llevó finalmente a Montenegro, desde donde podía operar con mayor facilidad. No ha dejado nunca de tener contacto con Farage. Durante los años de la campaña del Brexit fue el hombre para todo del político. Con apenas 22 años, le acompañaba a todas partes y era capaz de anticipar sus necesidades.Farage se refería a él como un “hijo”, que años después, le ha venido a proporcionar más disgustos que alegrías.“Nigel Farage y [su partido] Reform UK se han visto inmersos en un escándalo enorme que no deja de crecer. Estas nuevas acusaciones de pagos procedentes de un criminal millonario se suman a las de la donación de 5 millones de libras de un criptomillonario. ¿Cuánto dinero ha recibido, qué han obtenido a cambio sus donantes y por qué ha intentado ocultarlos o responder a dudas legítimas?“, ha dicho en un comunicado el Partido Laborista, que por primera vez ha detectado un claro flanco débil de un rival que, en los dos últimos años, ha superado a la izquierda en las elecciones municipales, autonómicas o parciales celebradas.