LONDRES (AP) — Nigel Farage suele disfrutar de los reflectores, pero últimamente ha estado inusualmente callado.El líder del partido antiinmigración Reform UK ha suspendido en las últimas semanas sus conferencias de prensa y frecuentes apariciones en los medios, mientras enfrenta preguntas sobre regalos financieros no declarados.Farage, un destacado aliado británico del presidente estadounidense Donald Trump, niega haber cometido irregularidades. Pero el escrutinio de sus finanzas ha alimentado las especulaciones sobre el futuro de un político al que algunos consideraban favorito para ser primer ministro tras las próximas elecciones nacionales.Reform UK solo tiene ocho de los 650 legisladores en la Cámara de los Comunes, pero encabeza de forma constante las encuestas de opinión por encima del gobernante Partido Laborista y de los Conservadores, la principal oposición.

Farage enfrenta una investigación del organismo parlamentario que vigila las normas de conducta por un regalo de 5 millones de libras (6,7 millones de dólares) de un multimillonario de las criptomonedas radicado en Tailandia. El domingo, un político de la oposición pidió al organismo que abriera otra investigación por donaciones de un estafador condenado.El legislador liberal demócrata Josh Babarinde afirmó que “hay serias dudas sobre si el señor Farage cumplió con sus obligaciones conforme al Código de Conducta” para los miembros del Parlamento.