“Los atletas estamos en el mundo del espectáculo; competir en los Grand Slam es el único momento en que siento que soy una artista”, dijo Naomi Osaka ante las críticas que recibió en Roland Garros por su estilo “tenis couture”. Y eso sucedió en París, la capital de la moda mundial. “Yo no hablo mucho y siento que así puedo hablar a través de mi ropa. Es decir, puedo ser ‘locuaz’ con los colores, los diseños o las telas”. En la cancha Suzanne-Lenglen, ella apareció con un corset negro y una falda larga de gran volumen, que creó para ella Kevin Germanier, un diseñador suizo que tiene postula la moda sustentable y por eso, trabaja con materiales reciclados. Luego, Osaka jugó con un vestido estilo tenis –corto y sin mangas–, diseñado para ella por Nike, bordado con rayas y lentejuelas. “Creo que lo que llevé en la cancha es muy haute couture, y es un guiño a Francia y a su alta costura, que es algo que realmente amo”, dijo Osaka de su look festivo-deportivo en conferencia de prensa posterior al partido. “Creo que me veía luminosa como la torre Eiffel de noche y de hecho me preocupé un poco por los reflejos luminosos que generaba con el sol. Hasta temía un poco que el árbitro me echara de la cancha, por eso tenía dos ‘vestidos normales’ de repuesto”. Roland Garros es bastante particular para la tenista porque fue allí cuando, en 2021, dijo que se retiraba de la alta competencia. Osaka reveló que desde la conquista de su primer Grand Slam en 2018, había atravesado “largos episodios de depresión” y que cuando tenía que hablar con los medios después de cada partido, sentía “enormes oleadas de ansiedad”. Musas. La tenista japonesa, de 28 años, dejó en claro que sus apariciones “performáticas” en el campo de juego, fueron una estrategia pensada y no un rapto de frivolidad instagramero. Ya antes de pisar Roland Garros, Osaka sorprendió en el torneo de Australia –en el que ella se había consagrado en 2019 y 2021–con su estilo “tenis couture”, lo hizo también en el Abierto de Estados Unidos, y fuera de los courts deportivos, ella fue una de las invitadas a la Met Gala de mayo último y aceptó la consigna estilística que impuso Vogue, coanfitriona de esa mediática fiesta. “Siento que perdimos un poco la parte divertida que existe en el tenis. Siempre digo que yo crecí viendo como Serena y Venus (Williams) se convirtieron en las ‘grandes revelaciones’ del tenis femenino mundial. Y sin temor a equivocarme, puedo mirar una foto y decir de qué año es el vestuario que llevan puesto”, relató en algunas de las muchas entrevistas pospartido donde le preguntan por looks. “Sé que hay algunos niños o personas similares a mí que, con suerte, sienten lo mismo con respecto a mi vestimenta”.
Naomi Osaka incorporó el estilo ‘tenis couture’ porque de ese modo siente que es una artista
Diseños con faldas ampulosas y vestido con bordados brillantes para Roland Garros; y un kimono nupcial tradicional, pero reversionado y de un blanco absoluto para Wimbledon. Ya en el Abierto de Australia, también Naomi Osaka había ingresado a la cancha con su estilo ‘tenis couture’. Esta estrategia paralela a la deportiva está basada en su intención de que ese deporte recupere el aspecto divertido que tenía cuando ella lo miraba de chica. Osaka dice que Venus y Serena Williams, fueron sus musas . “Los atletas estamos en el mundo del espectáculo”, dice.















