París (EFE).- La tenista japonesa Naomi Osaka volvió a convertir este jueves su entrada en pista en su segundo partido en la edición de Roland Garros de 2026 en toda una declaración de estilo, al lucir un atuendo blanco y dorado dos días después de causar sensación con otro inspirado también en la alta costura parisina y en la iluminación nocturna de la Torre Eiffel.
La cuatro veces ganadora de Grand Slam -el Abierto de Estados Unidos (2018 y 2020) y el Open de Australia (2019 y 2021)- hizo hoy su entrada en la pista Simonne-Mathieu para enfrentarse en la segunda ronda a la croata Donna Verić vestida con cola vaporosa de tul beige y un blusón de color oro líquido con lentejuelas doradas, a juego con la equipación de Nike que ya usó el martes para competir en la cancha.
En su debut el martes en primera ronda, la ex número uno mundial (actual 60) apareció en la pista Suzanne-Lenglen con un conjunto de corsé negro y falda larga plisada, acompañado debajo con otro vestido dorado brillante diseñado por el suizo Kevin Germanier, creador conocido por su enfoque sostenible y el uso de materiales reciclados.
Tras imponerse a la alemana Laura Siegemund por 6-3 y 7-6, Osaka (nacida el 16 octubre 1997) explicó que en su debut en esta edición quiso rendir homenaje tanto a Francia como al universo de la alta costura, una de sus grandes pasiones fuera de las pistas.










