Después de causar sensación con un traje inspirado en la alta costura parisina y en la iluminación nocturna de la Torre Eiffel, la tenista japonesa Naomi Osaka entró a su segundo partido en Roland Garros 2026 cubierta de lentejuelas. La cuatro veces ganadora de Grand Slam -el Abierto de Estados Unidos (2018 y 2020) y el Open de Australia (2019 y 2021)- llegó a la pista Simonne-Mathieu para enfrentarse en la segunda ronda a la croata Donna Verić vestida con cola vaporosa de tul beige y un blusón de color oro líquido con lentejuelas doradas, a juego con la equipación de Nike que ya usó el martes para competir en la cancha.En su debut el martes en primera ronda, la ex número uno mundial (actual 60) apareció en la pista Suzanne-Lenglen con un conjunto de corsé negro y falda larga plisada, acompañado debajo con otro vestido dorado brillante diseñado por el suizo Kevin Germanier, creador conocido por su enfoque sostenible y el uso de materiales reciclados.PublicidadTras imponerse a la alemana Laura Siegemund por 6-3 y 7-6, Osaka (nacida el 16 octubre 1997) explicó que en su debut en esta edición quiso rendir homenaje tanto a Francia como al universo de la alta costura, una de sus grandes pasiones fuera de las pistas. “Creo que me parezco un poco a la Torre Eiffel cuando brilla por la noche”, comentó la japonesa (de padre haitiano y madre nipona), que en los últimos años ha convertido la moda en una parte central de su identidad pública y deportiva.La cuatro veces campeona de Grand Slam reconoció además que buena parte de su inspiración procede de Serena y Venus Williams, cuyas icónicas apariciones en pista marcaron su infancia. PublicidadPublicidad“Crecí viendo las espectaculares entradas de Serena y Venus. Siento que el tenis ha perdido un poco esa dimensión creativa”, señaló Osaka, que aseguró utilizar la ropa como una forma de expresión personal. Su estilismo fue elogiado incluso por la número uno mundial, Aryna Sabalenka, mientras que Siegemund restó importancia al aspecto estético y afirmó haber acudido al torneo “para jugar al tenis, no a un desfile de moda”.PublicidadEl cambio de vestuario en Roland Garros forma parte de una trayectoria estilística más amplia. En el Abierto de Australia a principios de este año lució un conjunto inspirado en medusas de Robert Wun, mientras que en el último Abierto de Estados Unidos, llegó con un atuendo rojo adornado con detalles de rosas.Ante la prensa, Osaka ha dicho que su marca patrocinadora, Nike, planifica todos sus conjuntos al menos con un año y medio de anticipación. “Creo que la gente no se da cuenta cuánto tiempo y esfuerzo ponen en cada outfit. Para mí sería casi más raro usar un uniforme normal de tenis, en este punto”. Además, asegura que no es un distractor, sino una forma de expresión. “Por mucho tiempo, no me divertí ni un poquito. Ustedes conocen ese periodo de mi vida. Así que ahora solo quiero que las cosas sean divertidas y quiero volverlo emocionante para mí”. Más allá de su tenis, que se caracteriza por un potente servicio y una gran pegada desde el fondo de la pista, especialmente en superficies rápidas, Osaka se ha significado por su fuerte presencia en el mundo de la moda y por su activismo social, especialmente en cuestiones de justicia racial y salud mental, temas sobre los que ha hablado abiertamente en el circuito profesional.PublicidadEn 2021, cuando era número 2 del mundo, anunció que se retiraba de Roland Garros por no soportar la presión mediática, tras haberse negado a acudir a varias ruedas de prensa, lo que puso en el candelero el debate sobre la salud mental de los tenistas.Es madre de una niña, nacida en 2023, fruto de su relación con el rapero Cordae. Osaka ha hablado públicamente en varias ocasiones sobre su maternidad y su intención de compaginar su carrera deportiva con la vida familiar tras su regreso al circuito profesional. (E)