Actualizado Domingo,

julio

03:25Todo empez� con un flechazo en Italia, de esos que cambian el rumbo de una vida. En un viaje de placer, el padre de los hermanos Valladares se enamor� del arte de la helader�a y decidi� abandonar su trabajo para montar un negocio familiar. Desde entonces, el helado ha estado presente en sus vidas.Pero, con el tiempo, se convirti� en un punto de conflicto. Porque, cuando �lvaro y Pablo empezaron a obsesionarse con el deporte y la alimentaci�n saludable, algo dej� de encajar. "Nos encantaba el helado, lo hemos mamado, pero no cuadraba con el estilo de vida que llev�bamos", recuerdan. Y, entonces, pensaron: "�Por qu� no crear uno que podamos comer todos los d�as?". As� naci� Olimpro, un proyecto que aspira a cambiar el concepto que se tiene de este l�cteo.Los primeros intentos fueron casi caseros: pruebas, errores y aprendizaje constante. "Empezamos a desarrollar productos con nuestro padre hasta que dimos con algo que realmente nos gustaba". El siguiente paso fue compartirlo con amigos y conocidos... y la respuesta fue inesperada: funcionaba.El mercado ya ofrec�a alternativas: helados con mucho az�car y calor�as o productos llamados saludables, pero llenos de edulcorantes y aditivos. Los hermanos Valladares buscaron un punto intermedio. "Nuestro helado tiene entre 100 y 120 calor�as por cada 100 gramos y entre 12 y 13 gramos de prote�na. Utilizamos prote�na de suero de leche, fibra prebi�tica y casi nada de edulcorante", explica �lvaro.Pero no solo importan los ingredientes, sino tambi�n el proceso de elaboraci�n. �lvaro cuenta que un helado es, en esencia, una formulaci�n qu�mica de l�quidos y s�lidos. Para sustituir el az�car y la grasa sin perder cremosidad ni sabor, utilizan materias primas que cumplen la misma funci�n sin ser nocivas para la salud. "Nuestra f�rmula es como el secreto de la Coca-Cola", bromea."Nos gusta que la persona que se siente en su casa a comer un Olimpro perciba ese gusto artesanal, que le recuerde a un bonito momento de su infancia y que no sea un helado lleno de aire", comenta �lvaro.Aunque nacieron en el entorno del fitness -de hecho, el nombre original hac�a referencia al Olimpo y a la prote�na-, pronto entendieron que su p�blico era mucho m�s amplio. "No es solo para gente de gimnasio. Es para cualquiera que quiera darse un capricho sin sentirse culpable".La marca ofrece sabores tradicionales y modernos, pensados para todos los gustos: pistacho, chocolate fondant, kinder bueno, vainilla con nueces de macadamia, menta, bomb�n rocher y nube, entre otros. De los 16 sabores disponibles, 13 son sin gluten y cuentan con una l�nea sin lactosa. El precio medio de una tarrina de 430-500 ml oscila entre 8,95 y 9,50 euros. Adem�s, cada temporada crean ediciones especiales, como panettone con crema de pistacho en Navidad, rosc�n de Reyes en enero o helados de cava para San Valent�n.La producci�n de Olimpro se realiza en Sevilla, en el entorno de Do�ana, con f�brica y log�stica propias.Los comienzos fueron duros: "Empezamos vendiendo helado a domicilio durante el confinamiento. Nos vimos con stock y sin puntos de venta. As� que abrimos una web sin tener claro c�mo �bamos a hacer los env�os, pero lo conseguimos usando neveras especiales y mucho ingenio". Hoy se vende a trav�s de su web, redes sociales, distribuidores especializados y pronto llegar� a grandes supermercados."Queremos que sea el helado m�s consumido del mundo, pero sin renunciar a nuestra filosof�a: sabor, salud y calidad artesana en cada cucharada", finaliza �lvaro.