Cartas desde el subsueloAl final ca�ste, pero tu castigo s�lo ser� un a�o de suspensi�n de funciones, que podr�s aprovechar para acudir a alg�n simposio de batucadaActualizado Viernes,
julio
22:56Te escribo cubierta por una capa que ni Ram�n Garc�a en el �ltimo d�a del a�o, la capa con el superpoder m�gico que me otorga invisibilidad ante hombres como t�: la menopausia. La mujer yerma no suele ser una especie abundante en la universidad, salvo en excepciones ficcionales como la serie, reci�n aterrizada en la plataforma Filmin,�Millennial Mal. La creadora (y actriz) Lorena Iglesias encarna a una ex bibliotecaria que recibe por error una beca y, para no perderla, tiene que volver al campus haci�ndose pasar por una joven de la generaci�n Z. Suerte que tienen las chicas de hoy, pese a todas las inconveniencias, porque han sido mejor programadas para detectar y actuar ante el acoso sexual.Porque �qu� chavala del pasado o el presente no ha vivido en sus propias o ajenas carnes alg�n episodio en la facultad? La mayor�a. Yo tambi�n tuve el desagradable recuerdo de haber sido el dardo er�tico de un profesor con aspecto de olerle el aliento a or�n, cosecha del 56, y sentirme escudri�ada por las miradas insidiosas de alg�n camarada alcoholizado. Todos all� sab�amos de romances entre algunos de los tuyos y alumnas incautas, quienes ve�an en ellos, supongo, un ideal de madurez y protecci�n. Por aquel entonces se comentaba en los pasillos, pero hab�a muchas menos denuncias; no exist�an protocolos de activaci�n ni unidades de apoyo, y lat�a fuertemente el miedo a las represalias acad�micas. Aunque tampoco se ve�a tan mal.La universidad ha sido imaginada tambi�n como un escenario rom�ntico para las mujeres, amor�os ligados a la tradici�n de las damiselas en apuros que deben ser rescatadas por caballeros medievales entre clases y libros de texto. Novelas de Cor�n Tellado, pel�culas, canciones. Hay toda una genealog�a construida alrededor de esa idea, pero de la mitificaci�n a cruzar la frontera real existe un oc�ano. A veces el propio imaginario act�a como puente s�lido entre la fantas�a y la pesadilla.El 8 de marzo de 2022 las chicas de la generaci�n Z empapelaron con tu cara los pasillos de la facultad de Ciencias Pol�ticas bajo la etiqueta de �acosador�, porque la funci�n de manos largas se comentaba desde hac�a a�os en algunos c�rculos, aunque ni la universidad ni el partido (entonces no ostentabas ya un cargo, sino que permanec�as vinculado a algunas actividades) tomasen ning�n tipo de iniciativa que mostrase una contundencia clara entre los comportamientos y el eje feminista sobre el que se asentaba Podemos.�Todos hemos tenido nuestras aventuras con alumnas�: esa era la frase que acompa�aba a tu imagen en el papel. Yo te imagino dici�ndola con una sonrisa socarrona encima de tu perilla bailonga. Y me llev� a aquella otra, atribuida a Philip Roth, estupendo escritor pero dotado de un aura mis�gina, que contaba sin pudor sus escarceos con alguna alumna universitaria. �Yo ten�a 40 y ella 19�, recordaba, con eco reverberado para potenciar el efecto patriarcal, sobre una de sus estudiantes en la Universidad de Pennsylvania. Por la boca muere el pez de viejo.Al final ca�ste, pero tu castigo s�lo ser� un a�o de suspensi�n de funciones, que podr�s aprovechar para acudir a alg�n simposio de batucada.Se despide con insomnio, una ex aspirante a vaca lechera*.[*Expresi�n recogida en el expediente abierto por la Universidad Complutense].









