La defensa de la exmilitante socialista Leire D�ez ha pedido la nulidad del caso al considerar que su detenci�n el pasado 10 de diciembre fue desproporcionada, que se vulneraron sus derechos fundamentales y que hubo falta de motivaci�n y autorizaci�n judicial en las actuaciones policiales y judiciales.Los abogados de D�ez, que est� siendo investigada por su presunta implicaci�n en una trama que habr�a tratado de influir en actuaciones de la justicia y de la Guardia Civil, han presentado un incidente de nulidad de actuaciones de su detenci�n, as� como de la informaci�n obtenida de los objetos y dispositivos electr�nicos, m�viles y f�sicos que se le incautaron.En el escrito al que ha tenido acceso la agencia Efe este s�bado, firmado por su procurador y abogada, tambi�n se pide la nulidad de todas las actuaciones procesales, diligencias y resoluciones judiciales derivadas de la incautaci�n.Seg�n la defensa, la detenci�n de D�ez, investigada tambi�n por su presunta implicaci�n en operaciones vinculadas a la SEPI y por su presunta injerencia en los casos judiciales que afectan al presidente Pedro S�nchez y su entorno, se bas� en indicios gen�ricos y no en hechos concretos y se produjo cuando no exist�a riesgo de fuga ni delito flagrante.Fue por tanto "completamente desproporcionada, injustificada y no ponderada en relaci�n con los derechos de la detenida" y por tanto es "ileg�tima" y nula de pleno derecho, ya que vulnera el derecho fundamental a la libertad recogido en el art�culo 17 de la Constituci�n Espa�ola.Se produjo adem�s "de manera sorpresiva" y en una calle plenamente concurrida a medio d�a, un a�o despu�s del descubrimiento de los supuestos indicios contra ella, cuando "bastaba con una mera citaci�n" para que compareciera, ya que D�ez tiene domicilio conocido en Espa�a y es "un personaje p�blico".En el momento de la detenci�n, afirman los abogados, los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil carec�an de auto judicial habilitante para practicarla y tampoco ten�an autorizaci�n para incautar y acceder a todo el contenido de los dispositivos incautados tanto en ese momento como en las entradas y registros efectuados paralelamente a la detenci�n.La Guardia Civil incaut� el tel�fono m�vil, archivos, dispositivos y objetos personales de D�ez, tanto en su poder como en su veh�culo, y se realizaron registros en varios domicilios de la investigada en diferentes provincias, donde se requisaron agendas, libretas, ordenadores y otros documentos.La defensa denuncia que el acceso y volcado de informaci�n de los dispositivos electr�nicos y f�sicos de D�ez se realiz� sin autorizaci�n judicial y de forma masiva e indiscriminada, afectando incluso a comunicaciones privadas y familiares, lo que consideran una vulneraci�n del secreto de las comunicaciones.El escrito concluye que todas estas actuaciones han vulnerado derechos fundamentales de la investigada y solicita que se declare la nulidad de pleno derecho de las mismas, con las consecuencias procesales que ello implica, en un caso que podr�a marcar un precedente sobre los l�mites de la actuaci�n policial y judicial en investigaciones de corrupci�n.