Lucius Caviola, profesor de la Universidad de Cambridge y experto en inteligencia artificial, ha vuelto a situar el foco del debate sobre la posible conciencia de la IA. Según recoge The Washington Post, grandes compañías tecnológicas como Google y Anthropic ya investigan de forma abierta si los sistemas avanzados de IA podrían llegar a desarrollar algún tipo de experiencia consciente. El giro resulta significativo porque llega casi cuatro años después del caso de Blake Lemoine, el ingeniero de Google que afirmó en 2022 que un sistema de inteligencia artificial de la compañía era sintiente. Google rechazó entonces esa interpretación y Lemoine fue despedido poco después por incumplir políticas internas de empleo y seguridad de datos, pero el asunto que entonces parecía extravagante empieza ahora a entrar en laboratorios, programas académicos y equipos de investigación. La frase más llamativa procede del propio Caviola, que resume el cambio de clima dentro del sector tecnológico: “Google tiene varios investigadores centrados en si su IA es consciente”. El profesor de Cambridge añade que “este asunto es cada vez menos raro” y recuerda que, hace cuatro años, el caso Lemoine fue visto por muchos como una excentricidad, mientras que hoy algunas de las empresas más influyentes del sector ya estudian el problema de forma explícita. Un debate incómodo El interés no se limita a Google. Anthropic, la compañía detrás del chatbot Claude, también aparece entre las empresas que analizan las implicaciones de una posible conciencia artificial. La cuestión, sin embargo, no consiste solo en saber si un modelo de lenguaje puede responder como una persona, sino en determinar si existe alguna forma de experiencia interna, algo que sigue siendo profundamente controvertido entre neurocientíficos, filósofos y expertos en IA. A principios de este año, Lucius Caviola puso en marcha Cambridge Digital Minds, un programa académico financiado por donantes privados que busca construir un campo de estudio sobre las consecuencias sociales, científicas y legales de una inteligencia artificial potencialmente autoconsciente. Una guía elaborada con su participación contabiliza al menos 46 organizaciones vinculadas a este debate, entre centros universitarios, becas, cursos y medios especializados. Los expertos en cerebro y neurociencia citados por The Washington Post se muestran, por ahora, escépticos ante la idea de que los modelos actuales sean conscientes o estén cerca de serlo. Aun así, Caviola advierte de que la discusión puede volverse cada vez más confusa y polarizada, porque la opinión pública podría formarse más por la relación cotidiana con chatbots que por la evidencia científica. “No llegará un día en el que tengamos una respuesta fácil con la que todo el mundo esté de acuerdo”, sostiene. Lucius Caviola, profesor de la Universidad de Cambridge y experto en inteligencia artificial, ha vuelto a situar el foco del debate sobre la posible conciencia de la IA. Según recoge The Washington Post, grandes compañías tecnológicas como Google y Anthropic ya investigan de forma abierta si los sistemas avanzados de IA podrían llegar a desarrollar algún tipo de experiencia consciente.