"Los productores son empresarios que toman decisiones en función de la información disponible. Este tipo de experiencias demuestra que es posible animarse a hacer las cosas de otra manera y obtener mejores resultados económicos". Esta fue la conclusión de Víctor Veik, uno de los 10 asesores de Paraná que ganó Brechas, una iniciativa impulsada por Pioneer para achicar, justamente, las brechas productivas en soja y maíz.“El éxito no respondió a una única práctica agronómica. La ingeniería agronómica tiene eso de lindo: como trabajamos con sistemas biológicos, cada pequeño ajuste aporta un plus de rendimiento. No existe una receta única, sino una combinación de muchas decisiones que terminan marcando la diferencia", agregó tras la coronación de la segunda edición del programa, que se cerró en Villa Giardino.¿Cómo lograron achicar las brechas de soja y maíz?Los ensayos se realizaron en un establecimiento en Oro Verde,sobre un suelo Argiudol ácuico (Tezanos Pinto). Si bien durante enero se registró un déficit hídrico, las condiciones climáticas no llegaron a comprometer el comportamiento de los cultivos.En maíz, el equipo seleccionó el híbrido P2021 PWUE por su elevado potencial de rendimiento y estabilidad. La siembra se realizó el 12 de septiembre y la cosecha el 26 de febrero. La estrategia incluyó una fertilización escalonada, con la aplicación de 150 kilos de urea junto con la siembra, 50 kilos de SZ y una corrección en el estadio V8 mediante 200 litros de SolMix. Posteriormente, los técnicos midieron el contenido de clorofila de las plantas para determinar la necesidad de una nueva fertilización nitrogenada, pero finalmente no realizaron una tercera aplicación porque el cereal estaba correctamente nutrido.Así, el tratamiento Brechas alcanzó un rendimiento de 12,2 toneladas por hectárea, un 11% superior al manejo habitual del productor y un 4,8% incluso por encima del planteo de máximo potencial.El resultado también se ubicó un 60% por encima del promedio del departamento Paraná y un 110% superior al promedio de la última década.En términos económicos, el margen bruto llegó a 1.648 dólares por hectárea, superando en 337 dólares al manejo tradicional y en 603 dólares al tratamiento de máximo potencial.En soja, el equipo eligió la variedad P51A25, un material de grupo de madurez 5, en reemplazo de los cultivares de grupo 6 habitualmente utilizados en la región. La estrategia apuntó a posicionar el período crítico del cultivo en un momento de mayor potencial ambiental, para lo cual también se redujo la densidad de siembra con el objetivo de favorecer una mayor ramificación de las plantas e incrementar la capacidad de compensación del cultivo. Además, el manejo incorporó bioestimulantes como complemento de la estrategia agronómica y ajustes en la protección del cultivo y la nutrición.Con este manejo, el módulo Brechas obtuvo 4,29 toneladas por hectárea, un 2,6% por encima del manejo habitual y un 1,6% superior al tratamiento potencial.El rendimiento alcanzó valores 94% superiores al promedio departamental de Paraná y 112% mayores respecto del promedio de los últimos diez años.El margen bruto llegó a 886 dólares por hectárea, con ventajas de 80 dólares respecto del planteo del productor y de 183 dólares frente al esquema de máximo potencial.Como conclusión, los integrantes señalaron que en maíz la mejora del rendimiento estuvo asociada principalmente a la correcta elección del híbrido, el manejo nutricional y una estrategia eficiente de protección del cultivo. En soja, si bien las prácticas implementadas permitieron mejorar tanto el rendimiento como la rentabilidad, las altas temperaturas y el estrés hídrico durante el período crítico limitaron parte del potencial alcanzable.Extrapolarlo a nivel nacionalPor otro lado, en el evento estuvo el investigador del CONICET y profesor de la Facultad de Agronomía de la UBA, José Andrade, quien advirtió que la agricultura argentina atraviesa un proceso de estancamiento en la evolución de los rendimientos de los principales cultivos.Según explicó, durante los últimos 50 años el rendimiento del maíz crecía alrededor de 130 kilos por hectárea por año, pero desde comienzos de los años 2000 esa evolución prácticamente se detuvo. En soja ocurrió un fenómeno similar: el incremento anual pasó de unos 30 kilos por hectárea a apenas 10 kilos.El especialista atribuyó esta situación a una combinación de factores, entre ellos una mayor frecuencia de eventos climáticos adversos, la expansión agrícola hacia ambientes más marginales y cambios en los planteos productivos.Sin embargo, sostuvo que aún existe un enorme margen para aumentar la producción nacional mediante un mejor manejo agronómico. "No solamente necesitamos nuevos materiales genéticos que eleven el potencial de rendimiento, sino también reducir las brechas entre lo que el ambiente permite producir y lo que realmente cosechamos", afirmó.Actualmente, Argentina alcanza apenas el 50% de su potencial productivo en maíz. Mientras el rendimiento promedio ronda las 7,5 toneladas por hectárea, llegar al 80% del potencial (como se logró e el programa Brechas) permitiría elevarlo hasta aproximadamente 11,5 toneladas. El panorama es similar para trigo y soja.De acuerdo con los cálculos presentados por Andrade, si el país lograra acercarse al 80% del potencial en los tres principales cultivos extensivos, la producción podría incrementarse desde las actuales 125 millones hasta cerca de 170 millones de toneladas. El maíz pasaría de 55 a 80 millones de toneladas; la soja, de 50 a 60 millones; y el trigo, de 20 a 30 millones.El investigador también presentó los resultados obtenidos por el programa Brechas durante sus dos primeras campañas. Las estrategias de manejo permitieron incrementar el rendimiento del maíz un 17%, equivalente a unas dos toneladas adicionales por hectárea, con mejoras del margen bruto de entre 90 y 150 dólares por hectárea. En soja, el aumento promedio fue del 6%, acompañado por una mejora económica cercana a los 45 dólares por hectárea."No se trata solamente de aplicar más insumos, sino de saber cuándo, cómo y dónde utilizarlos para obtener más rendimiento con rentabilidad", concluyó.