Barcelona (EFE).- Cataluña afronta la temporada alta de verano con previsiones de volver a rozar el lleno, con una ocupación hotelera prevista cercana al 86 % en Barcelona, más reservas de última hora por el contexto geopolítico y con las nuevas tasas turísticas ya en vigor.

La costa catalana volverá a recibir el grueso del turismo extranjero, que ha hecho de esta parte del Mediterráneo uno de sus destinos favoritos, según las previsiones de la Asociación Corporativa de Agencias de Viajes Especializados (Acave).

La organización subraya que la demanda internacional mantiene un fuerte interés por la costa y por Barcelona, sobre todo por parte de ingleses y franceses, que son los que más viajan a España, seguidos de los procedentes de Estados Unidos -con especial impacto en la capital catalana-, Canadá y países nórdicos, de acuerdo a los datos de la patronal.

Este año, la contratación se está haciendo más tarde, en un contexto geopolítico convulso que ha hecho a Cataluña especialmente apetecible como destino seguro frente a otras opciones más lejanas, añaden desde las agencias turísticas.

Un verano con demanda estable