El turismo prevé que el verano que acaba de arrancar volverá a ser histórico en términos de llegadas de extranjeros y de resultados empresariales. “Va a ser un buen verano, a pesar de la incertidumbre y de los problemas derivados del conflicto en Oriente Próximo”, ha resumido este miércoles Jorge Marichal, presidente de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat), durante la presentación del último informe sectorial (Smart Observatory) que la patronal hotelera realiza conjuntamente con la consultora PwC. El análisis revela que en los tres meses de temporada alta (julio a septiembre), el número de vuelos programados a los principales destinos españoles crecerá un 6,1%, hasta los 322.500. Los incrementos son especialmente significativos en el caso de dos mercados de origen: Reino Unido, con 49.700 vuelos (un 15,4% del total) y un crecimiento del 7,7%, e Italia, con 21.800 vuelos (un 6,7% del total) y un alza del 10,8%. Los dos elementos que amenazaban con restringir la demanda de pasajeros, el alza del precio del queroseno y la brusca retirada de oferta de Ryanair en algunos aeropuertos, no han impactado de momento en las reservas en la época de mayor afluencia de viajeros a España. En el caso de Ryanair, la aerolínea ha programado 47.600 vuelos con destino en España, apenas un 1,3% más que en el verano de 2025. Ese tímido avance se verá más que compensado por el crecimiento de otras compañías, como el caso de Vueling, que ofrecerá casi tantos vuelos como el gigante irlandés (47.300) tras ampliar su capacidad un 6,8%. El informe también destaca el crecimiento de asientos disponibles entre los dos grandes operadores británicos (Easyjet y Jet2), que crecen un 5% y un 6,5% hasta los 19.200 y y 10.900 vuelos, respectivamente.Pese a esa buena perspectiva en los aeropuertos, la ocupación hotelera prevista para temporada alta retrocede un punto porcentual en comparación con el verano de 2025. ¿Cómo se explica esta aparente paradoja? Todo apunta a que gran parte de los turistas que vienen en avión recortarán sus estancias, en gran medida porque los hoteles son más caros. Y también que muchos de ellos optarán por alojarse en apartamentos turísticos. Pese a la caída de pernoctaciones, las previsiones que maneja la patronal hotelera apuntan a un crecimiento del 5% de las tarifas y un alza similar en el beneficio por habitación disponible, el principal indicador de rentabilidad que usa la industria hotelera. Esta justifica los incrementos por el intenso proceso de renovación acometido sobre la planta hotelera en España, que acumula un desembolso cercano a los 8.000 millones en los últimos diez años. Las previsiones para el último trimestre del año también apuntan a un refuerzo de la conectividad aérea, con 263.800 vuelos y un crecimiento del 5,3% respecto al mismo periodo de 2025. Entre los mercados emisores destaca la demanda desde Italia, con 18.100 vuelos y un crecimiento anual del 15,8%, y la procedente del Reino Unido, con 34.600 vuelos y un avance del 6,8%.