Sergio Jiménez Foronda|Calahorra (La Rioja) (EFE).- La octava edición del Festival Holika ilumina la ciudad riojana de Calahorra estos días bajo el concepto de ‘La llama eterna’ -‘The eternal flame’- al ritmo de la música electrónica, que pone a bailar cada noche a varios miles de personas frente al considerado escenario más grande de España.
Un verano más, la bimilenaria Calahorra se ha convertido por unos días en la capital del Holika, que ha levantado una antigua Roma efímera para acoger, según la organización, a unos 100.000 asistentes o ‘holikers’, quienes, fieles a esta cita anual, llegan desde distintos puntos de España y de otros países.
Imagen de una de las escenas de la octava edición del Festival Holika, de Calahorra. EFE/ Raquel Manzanares
El festival, que se inauguró el pasado día 1 y finalizará el 5 de julio, ha estrenado en las últimas horas la principal novedad de esta edición, su gran escenario de 117 metros de longitud y 100.000 kilogramos de peso en total, que también cuenta con una espectacular pantalla de 1.032 metros cuadrados, la “más grande” del país.
Así lo ha afirmado a EFE el director del Holika, Mario Cornago, momentos antes del estreno de este gran escenario tematizado, al igual que el resto del festival, con motivos de la antigua Roma, un concepto reforzado con la presencia de romanos, dioses antiguos y otros personajes mitológicos.









