Protagonizado por un inefable dúo de conversadores –el filósofo ateniense Sócrates y uno de sus discípulos– Un tal Cretino. Humor socrático reúne los diálogos entre ambos personajes publicados por Marcelo Zapata (Buenos Aires, 1957) en su cuenta de Facebook y otros inéditos. Ambientados en la Antigua Grecia, aunque “traducidos” a un español bien rioplatense, se los puede leer como escenas de una comedia en que dos amigos dialogan sobre asuntos tan elevados como lo bueno, lo justo y lo bello, la felicidad, el amor (“el metejón”) y la democracia, en una suerte de parodia del regio método socrático. Tiene ilustraciones de Carlos Martini.“La única verdad es la posverdad”, “La fe de los creyentes mueve montañas, y la razón te permite saber qué montaña elegirán, para escalarla tú de antemano” y “¡No preguntes y goza!” son algunas de las máximas de ocasión del maestro. Dioses, héroes, pensadores y poetas de la talla de Zeus, Teseo (“no mató una mosca en su vida”), Platón (“ese estafador”), Pitágoras y Sófocles se vuelven objeto de rumores, chismes y bromas de los amigos. Los anacronismos refuerzan el tono satírico.Hay algunas semejanzas con la realidad nacional. Cuando Sócrates le propone a su campechano seguidor ser el árbitro de una carrera “arreglada”, en la que competirán una tortuga y Aquiles (“el peor de los cabrones”), solo logra convencerlo con una promesa tentadora: a cambio, Cretino obtendrá un resort de ensueño frente al mar, con una parrilla gigantesca. “Nuestros jueces son expertos en talones”, lo tranquiliza.Un tal Cretino. Humor socráticoMarcelo ZapataASL Ediciones194 páginas.$ 45.000Ideas
Reseña. Un tal Cretino, de Marcelo Zapata
Una suerte de parodia del método socrático






