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julio

22:40A finales de 2025, el PP se plante� el nuevo ciclo electoral auton�mico como una oportunidad de depender menos de Vox y multiplicar el castigo al PSOE. Lo segundo lo consigui� con creces, ya que los socialistas tocaron suelo en Andaluc�a, Extremadura y Arag�n. Lo primero no, porque Vox es m�s influyente ahora que antes: vuelve a los gobiernos regionales y entra por primera vez en el gabinete de Juanma Moreno, que llam� a las urnas como bar�n de barones y estandarte moderado del PP, en busca de una mayor�a absoluta preservara intacta �la v�a andaluza�.Eso no ha ocurrido. La realidad social y demosc�pica de Espa�a es la que es y el PP se ha adaptado a ella con renovada querencia pragm�tica. De hecho, ya lo hizo en febrero, cuando Alberto N��ez Feij�o public� su �documento marco� para las negociaciones con Vox. Se trata de una suerte de manual de instrucciones en el que los populares acotaron los l�mites de su relaci�n con Vox. Y que en los territorios y en la vieja guardia del PP consideran el giro estrat�gico m�s importante de los cuatro a�os y medio de presidencia de Feij�o. �Por qu�? Porque con ese documento se consagr� un bloque operativo para la derecha y se sac� a Vox de la impugnaci�n antipol�tica del bipartidismo. De �Vox contra PP y PSOE� se pas� �a PP y Vox contra S�nchez�.Eso s�, con un coste reputacional y de hemeroteca claro -sobre todo para Moreno- y con el riesgo de frenar el crecimiento de los populares en los caladeros templados que oscilan entre los dos grandes partidos. Pero con la convicci�n de que la mayor�a de los ciudadanos ya ha descontado que el PP gobernar� Espa�a con apoyo de Vox. Y que el contexto gubernamenta de esc�ndalos y corrupci�n presunta es �tan grave� que la pantalla del miedo a Santiago Abascal ya queda atr�s. �La realidad es que lo que da miedo al electorado no es Vox, es Pedro S�nchez�, aseguran en el PP. De manera que Feij�o da por superado su dilema sobre Vox y lo hace, seg�n fuentes de G�nova, �sin perder un �pice de centralidad�. �ste es el diagn�stico que hace una de las diversas fuentes de la direcci�n nacional y de las baron�as consultadas por este diario: �Estamos eligiendo temas en los que no perdemos un voto del centro: ni en la pol�tica migratoria ni en seguridad. �Son banderas de Vox? No, y no se las vamos a dejar a ellos en solitario. Podemos reducir el electorado de PSOE m�s que el de Vox. No hemos perdido un �pice de centralidad. Si Vox sube cinco puntos y el PP no baja nada, quiere decir que Vox se lo quita al PP y el PP al PSOE�. �No se puede ser una persona moderada y votar a Pedro S�nchez�, argumentan, antes de a�adir: �Lo complejo es mantener la moderaci�n, porque la gente pide antorchas y m�s dureza, y estamos canalizando de modo correcto un sentir ciudadano in�dito de rechazo al Gobierno�.Un a�o despu�s de que Feij�o se comprometiera a no pactar un Gobierno nacional de coalici�n con Vox y dos semanas despu�s de que �l mismo se desdijera en prime time, G�nova ha llegado a la conclusi�n de que �a Espa�a no le preocupa que PP y Vox gobiernen juntos�. �A la mayor�a de los espa�oles no le preocupa. Y los que no van a votarnos saben que no va a haber ninguna medida que se salga de los principios del PP�, esgrimen las fuentes, apuntando una vez m�s al �documento marco�. En ese texto, que ha enraizado como principal estrategia a largo plazo del PP, el partido de Feij�o se acerca a algunos de los grandes sintagmas simb�licos de Vox, sobre todo en inmigraci�n y seguridad, a cambio de fijar los l�mites de la conllevanza.Sobre todo, forzando a los de Abascal a aceptar cuatro presupuestos y a cumplir la ley en todo caso; tambi�n en la pol�tica migratoria. �El PP ha conseguido embridar la negociaci�n y establecer unos l�mites que son nuestros principios. Todo es consecuente con la ponencia pol�tica de nuestro congreso del 2025. Todo el gran debate ya es s�lo la prioridad nacional, que es un debate sem�ntico que significa arraigo y que acepta buena parte del electorado de izquierdas, seg�n las encuestas�, detallan las fuentes.�Ese documento [marco] fue la clave: pone un cerco a la relaci�n con Vox. Ya nadie habla de que haya dudas con la pol�tica de feminismo o derechos sociales, que de eso iba el 23-J. Ahora le hemos dicho a Vox qu� puede esperar de nosotros. No vamos a tocar las pol�ticas de respaldo y apoyo a la mujer, ni los derechos sociales de ninguna minor�a�, relatan. Entonces, �el PP cree que no le va a penalizar en el ruedo nacional el pacto con Vox en Andaluc�a, despu�s de haber prevenido contra el �l�o� y despu�s de haber abjurado de una �prioridad nacional� que ahora asume no como palanca segregacionista, pero s� como concepto pol�tico? �No. Las tertulias van por un lado y la demoscopia va por otro, porque la derecha le saca 16 puntos a la izquierda�. �La amenaza de que ven�a Vox no le ha dado un solo voto al PSOE en este ciclo auton�mico. La amenaza es que S�nchez siga. Los gobiernos en que estaba Vox no han robado�, explican en G�nova. Por tanto, para el PP, la �nica novedad del ciclo electoral es la p�rdida de la mayor�a absoluta en Andaluc�a. �Pero Moreno s�lo cede en la entrada de una persona de Vox en el Gobierno andaluz: ha sido el pacto m�s r�pido y el menos caro en t�rminos de cesi�n de puestos�, inciden.Giro migratorioDonde s� se ha producido un giro claro en el discurso del PP ha sido en la inmigraci�n. Feij�o ha endurecido notablemente sus palabras y sus propuestas. Ha pasado de decir que �l acoger�a a los inmigrantes llegados en el barco Aquarius, cuando era presidente de la Xunta, a pedir ahora que se deporte a los inmigrantes regulares que cometan determinados delitos. �Claro que hemos cambiado en inmigraci�n, como toda Europa. El PP Europeo cambi� antes�, reconocen en G�nova, en referencia a que ha habido un corrimiento de tierras hacia la derecha en los discursos migratorios. Tambi�n en algunos gobiernos socialdem�cratas, como los de Dinamarca y Gran Breta�a.