El Vaticano definió el procedimiento que deberán seguir los sacerdotes y fieles vinculados a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X que deseen regresar a la plena comunión con la Iglesia católica, luego de que la reciente consagración de cuatro obispos sin autorización papal fuera declarada un acto de naturaleza cismática y derivara en excomuniones automáticas.
Entre los requisitos destaca un acto formal de reconciliación que incluye una profesión pública de fe y un juramento de fidelidad y obediencia al papa y a la Iglesia, un paso que busca restablecer plenamente el vínculo canónico de quienes se separaron de Roma.De acuerdo con el procedimiento difundido por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe, no será necesario crear una comisión especial, como ocurrió tras el cisma de 1988 con la Comisión <i>Ecclesia Dei</i>.
En esta ocasión, el proceso estará a cargo de los obispos diocesanos y de los superiores de las fraternidades que celebran la liturgia tradicional y permanecen en comunión con la Santa Sede.
Los sacerdotes que deseen regresar deberán presentar una solicitud formal al obispo de la diócesis donde residan o ejerzan su ministerio.
Antes de ser readmitidos, tendrán que realizar una profesión de fe y prestar un juramento de fidelidad, comprometiéndose expresamente a reconocer la autoridad del pontífice y del magisterio de la Iglesia.













