Ciudad del Vaticano (EFE).- El Vaticano ha enviado a los obispos de todo el mundo la praxis que regula la readmisión en la comunión católica de sacerdotes y laicos de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX, conocidos como «lefebvrianos») que decidan abandonar este grupo, tras el acto cismático que ha derivado en excomuniones de sus obispos.
El procedimiento enviado por el Dicasterio de la Doctrina de la Fe llega horas después de que la Santa Sede confirmara este jueves la excomunión de cuatro nuevos obispos de la congregación ultraconservadora (Pascal Schreiber, Michael Goldade, Michel Poinsinet de Sivry y Marc Hanappier), ordenados ayer miércoles en Écône (Suiza) sin la autorización del papa León XIV.
También han sido excomulgados el consagrante principal, Alfonso de Galarreta, y el obispo Bernard Fellay, por participar en una consagración episcopal sin mandato pontificio y adherirse públicamente al acto considerado cismático.
El documento vaticano advierte de que cualquier clérigo o fiel que se adhiera a la Fraternidad en este contexto incurrirá en las mismas penas canónicas, es decir, la excomunión.
En este ambiente de cisma formal, la Santa Sede ha publicado un protocolo, en vigor desde el 1 de julio, que detalla los trámites para los posibles retornos a la plena comunión, sin recurrir a las antiguas comisiones especiales.













