Fueron excomulgados. Los miembros de la Fraternidad Sacerdotal Sal Pío X, el grupo ultraconservador conocido como los lefebvrianos, fueron expulsados de la Iglesia católica, después de que este miércoles consumaran su desafío al Papa León XIV y ordenaran a cuatro obispos sin el permiso de Roma, provocando un nuevo cisma.
Un decreto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, la institución encargada de proteger la integridad de la doctrina católica, firmado este jueves, señala que, “con todos los efectos jurídicos”, los cuatro clérigos consagrados y el obispo español Alfonso de Galarreta, que ofició la ceremonia, “han incurrido ipso facto en la excomunión”.
El documento amplía el castigo al obispo Bernard Fellay, por “haber participado directamente en la celebración litúrgica como co-consagrante”. Galarreta y Fellay son los dos únicos obispos consagrados por Marcel Lefebvre en 1988, también sin el visto bueno de Roma. Ya entonces fueron excomulgados y posteriormente perdonados por Benedicto XVI en 2009, tras varios meses de diálogos.
El Dicasterio para la Doctrina de la Fe insta también “a los clérigos y a los fieles laicos a no adherirse al cisma de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, pues incurrirían ipso facto en la pena de excomunión”.











