La Fraternidad Sacerdotal San Pio X, una congregación ultraconservadora cuyos miembros son conocidos como los lefebvrianos, han consumado su desafío al Papa León XIV y han ordenado a cuatro obispos en la localidad de Écône (Suiza), sin el permiso de Roma. Esta desobediencia al poder de la Santa Sede supondrá su excomunión —es decir, dejarán de pertenecer a la Iglesia católica—, como ya ocurrió en 1988.
A la ceremonia, celebrada este miércoles en el valle del Ródano y retransmitida por las redes sociales en varios idiomas, donde los lefebvrianos han ordenando a cuatro obispos, han acudido unas 15.000 personas, entre fieles y curiosos. El acto se llevó a cabo bajo el rito anterior al Concilio Vaticano II, del que reniegan los ultras, de espaldas a los fieles y en latín.
Esta congregación, fundada en 1970 por el arzobispo francés Marcel Lefebvre está en contra de algunos preceptos del Concilio Vaticano II, como el fin de las misas en latín, la apertura a otras religiones o dejar de considerar a los judios asesinos de Cristo. Juan Pablo II ya excomulgó a su fundador y a los cuatro obispos que ordenó en 1988 sin su beneplácito, mientras que Benedicto XIV en 2009 levantó la excomunión aunque habían continuado un pulso con la Iglesia.











