La plantilla de Airbus ha iniciado movilizaciones esta semana, con una huelga convocada para todo el mes de julio por el sindicato SIPA, por el descontento respecto a varias “decisiones unilaterales” de la multinacional. Entre ellas, la subida salarial de 2026 y 2027 y, hace unas semanas, se comunicó a los trabajadores la reducción de un día de teletrabajo, en un momento de beneficios récords de Airbus.

“El teletrabajo ha colmado el vaso”, dice Israel Paredes, presidente del comité de empresa de Airbus Defence and Space y representante de SIPA (Sindicato Independiente de Profesionales Aeronáuticos), segunda organización con más representación dentro de la multinacional, tras CCOO.

El también líder sindical del centro de trabajo de Airbus en Getafe explica que, hace un par de semanas, el CEO a nivel internacional comunicó que a partir de septiembre la plantilla tiene la obligación de acudir de manera presencial “cuatro días”, lo que supone eliminar un día de teletrabajo de los dos vigentes en estos momentos.

Esta medida se sumaba a otras de carácter unilateral por parte de Airbus, critican en SIPA, como la fijación del aumento salarial para 2026 y 2027 (“del 3% y 2%, respectivamente”), tras meses de negociaciones con la parte sindical en las que no se ha llegado a un acuerdo