El satélite TESS de la NASA ha protagonizado un resultado inesperado para una misión diseñada con un objetivo muy distinto. Un equipo internacional de investigadores ha confirmado el descubrimiento de Gaia23bra b, el primer planeta detectado por TESS mediante una microlente gravitacional, una técnica diferente al método del tránsito estelar que constituye la base de su programa científico. El hallazgo demuestra que el observatorio puede aportar información valiosa también en este ámbito y amplía las posibilidades de utilizar sus datos para estudiar sistemas planetarios difíciles de detectar con otras técnicas.

El descubrimiento fue posible gracias a la combinación de observaciones realizadas por dos satélites. El sistema de alertas de Gaia identificó inicialmente un aumento de brillo compatible con un evento de microlente gravitacional y, de forma fortuita, TESS estaba observando esa misma región del cielo durante dos sectores consecutivos. Sus imágenes, obtenidas con alta cadencia, permitieron registrar con gran detalle la evolución del fenómeno y, al combinarse con los datos de Gaia, los investigadores pudieron inferir que la señal correspondía a una estrella de tipo K acompañada por un planeta gigante.