Un equipo liderado por el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) ha confirmado la existencia de cuatro nuevos exoplanetas, dos de ellos situados en el límite del llamado "desierto de los Neptunos", una región del universo donde apenas se han encontrado planetas de esas características.Según ha informado este jueves el IAA-CSIC, estos planetas son "objetivos ideales" para realizar mediciones precisas de masa y estudiar sus atmósferas, lo que puede ayudar a entender cómo se forman y evolucionan los sistemas planetarios.Los cuatro planetas orbitan estrellas de tipo K, en las que se han descubierto menos subneptunos —planetas con tamaños intermedios entre la Tierra y Neptuno— que en las enanas M, estrellas en las que se concentra la mayoría de las detecciones realizadas hasta ahora.Como han detallado los investigadores, los subneptunos son los más abundantes de la Vía Láctea, pero la ausencia de planetas similares en nuestro sistema solar y la dificultad para determinar su composición de forma precisa los convierte en objetos especialmente interesantes para comprender cómo se forman y evolucionan los sistemas planetarios.El estudio, publicado en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, además de ampliar el número de subneptunos conocidos en este tipo de estrellas, es relevante al haber validado dos en una región especialmente poco poblada del universo planetario.Como ha destacado el investigador del IAA-CSIC que lidera el estudio, Giuseppe Morello, están situados en el límite del llamado 'desierto de los Neptunos', una región en la que hasta la fecha se han registrado muy pocos planetas similares a Neptuno, lo que los convierte en objetos poco comunes y de gran interés."Estos planetas son objetivos ideales para realizar mediciones precisas de masa y estudiar sus atmósferas con las instalaciones actuales, lo que los convierte en sistemas de referencia para futuros estudios sobre la formación y evolución planetaria", ha afirmado Morello (IAA-CSIC).Según los investigadores, la mayoría de los subneptunos conocidos se habían detectado alrededor de estrellas enanas M, las más pequeñas, frías y longevas del universo. Estas estrellas ofrecen condiciones especialmente favorables para técnicas de detección como el tránsito, que mide la disminución de brillo cuando un planeta pasa frente a su estrella, o la velocidad radial, ya que su pequeño tamaño y masa hacen más evidente la señal producida por los planetas.Sin embargo, el equipo liderado por el IAA-CSIC decidió centrar su búsqueda en estrellas de tipo K ya que, a pesar de ser algo más grandes que las enanas M, lo que dificulta la detección y caracterización de sus planetas, también ofrecen ventajas.Así, a través de datos fotométricos, espectroscópicos y de imagen de alta resolución procedentes del Programa de Seguimiento de Observaciones de TESS (TFOP), además de observaciones realizadas con MuSCAT2, instrumento instalado en el Observatorio del Teide, han logrado validar estos cuatro exoplanetas.