El Gobierno ha aprobado por el Real Decreto 518/2026, de 23 de junio, la mayor reforma del Reglamento General de Circulación de las dos últimas décadas. Los cambios introducidos, que en su mayoría entrarán en vigor el 1 de octubre de 2026, sitúan a las personas –en lugar de los vehículos– en el centro de la movilidad, y recogen por primera vez una de las reivindicaciones que durante muchos años ha realizado el colectivo motociclista a la Dirección General de Tráfico (DGT): que las motos puedan circular por el arcén en determinadas circunstancias cuando se registren retenciones. A pesar de que el nuevo texto normativo legaliza la medida, el máximo responsable del Servei Català del Trànsit (SCT), Ramon Lamiel, ha anunciado que “no se aplicará en Catalunya” porque el arcén debe seguir siendo un espacio de seguridad utilizado en las vías con mucha congestión para la circulación de servicios de emergencia, reparación de infraestructuras, eventuales averías... “Permitir el paso de motos solamente añadiría más desorden en las carreteras”, ha afirmado en declaraciones a La Vanguardia.Cuando el tráfico es denso, es habitual ver a motociclistas que zigzaguean o circulan entre vehículos Getty ImagesEl modificado Reglamento General de Circulación, en su artículo 36 (párrafo 3), establece que los usuarios de moto pueden utilizar el arcén derecho siempre que el tramo esté expresamente señalizado para hacerlo, exista una congestión de tráfico y la motocicleta circule a una velocidad máxima de 30 km/h. La DGT entiende este cambio contribuye a mejorar la fluidez del tráfico, ayuda a reducir el riesgo de colisiones por alcance y legaliza una maniobra que muchos motociclistas ya realizan de facto desde la inseguridad jurídica.Sin embargo, desde el SCT lo valoran de una manera completamente distinta. El máximo responsable del organismo, que tiene transferidas las competencias de Tráfico, sostiene que la medida dará más problemas que ayudas, y será extremadamente difícil controlar la velocidad a la que se circula por el arcén. Además, ha recordado que los Mossos ya tienen la facultad de dirigir el tráfico hacia este si lo consideran necesario por una circunstancia excepcional. “De ninguna manera estamos a favor de legalizarlo y abrir la puerta a un uso que acabaría siendo discrecional”, ha afirmado Lamiel.Para evitar situaciones de riesgo en determinadas zonas de alta concentración de vehículos, el modificado Reglamento de Circulación permite que las motos circulen por el arcén Getty ImagesCon estas palabras parece que no hay margen para que Catalunya acabe aplicando una disposición de la normativa que sí se utilizará en las comunidades autónomas que dependen de la DGT. Así pues, los motociclistas provenientes de otros puntos de España que circulen por las carreteras catalanas deberán tenerlo en cuenta. La decisión del SCT de no aplicar la nueva medida es legal porque está amparada por el propio redactado del reglamento. Tal como explica el director de Trànsit, en el texto queda bien claro que para poder usar el arcén deben darse una serie de condiciones, entre ellas que exista una señalización que lo autorice. “En la medida que en nuestros arcenes esta señalización no se dará, los motociclistas, vengan de donde vengan, deberán entender que no pueden circular por ellos”, ha sentenciado.Reacción de ANESDOR a la decisión de TrànsitJose María Riaño, secretario general de ANESDOR (Asociación Nacional de Empresas del Sector de Dos Ruedas), entiende que el Servei Català de Trànsit pueda tener recelo en la aplicación del cambio, pues la prioridad del arcén debe ser la utilización por parte de los servicios de emergencia. “No obstante, creemos que en tramos particularmente conflictivos en horas punta de congestión, podría atenderse esta excepción de forma acotada, sin necesidad de descartarla para toda la red viaria catalana”, ha comentado.Desde ANESDOR defienden igualmente que segregar a los motoristas del resto del tráfico durante un atasco reduce su exposición a colisiones, uno de los siniestros más habituales en estas situaciones. Además, la moto se filtra y avanza con facilidad, por lo que, por lógica, rara vez perjudicaría la fluidez de los servicios de emergencia.Hace algún tiempo, Tràsit se planteó la posibilidad de que las motocicletas puedan circular por los carriles BUS-VAOPropiasTras analizar el funcionamiento de los carriles para motos de Londres, São Paulo y otras ciudades europeas, Ramon Lamiel se ha mostrado totalmente favorable a la segregación por carriles de los usuarios vulnerables del grueso del tráfico porque, además de mejorar la seguridad, contribuyen a reducir la velocidad del tráfico. En este sentido, hace algún tiempo se planteó la propuesta de permitir que las motocicletas puedan circular por los carriles BUS-VAO: “Es un asunto que todavía debemos acabar de debatir, pero sobre el que tenemos a priori una opinión favorable, y en aquellos tramos donde tengamos carriles preferentes lo estudiaremos”.Cambios en la equipación de los motoristaMás allá de la posibilidad de circular por el arcén, el nuevo Reglamento General de Circulación incluye otras medidas que afectan de lleno a los motoristas y que tienen que ver con su equipación. Así, establece la obligatoriedad de utilizar guantes de protección tanto para el conductor como para el pasajero cuando se circule por vías interurbanas. Hasta la fecha, el uso de guantes era una recomendación unánime por parte de fabricantes, asociaciones de motoristas y expertos en seguridad vial, pero no existía obligación legal. Aunque la norma no especifica el nivel de certificación que deberán cumplir estos guantes, todo apunta a que deberán responder a la normativa europea vigente para equipamiento de protección individual.El nuevo reglamento obliga a utilizar guantes de protección tanto para el conductor como para el pasajero cuando se circule por vías interurbanasAsimismo, la normativa ahora establece la prohibición de conducir motocicletas y ciclomotores utilizando sandalias o cualquier tipo de zapato abierto. A partir de la entrada en vigor de la reforma se deberá utilizar calzado cerrado tanto en ciudad como en carretera. El casco también verá reforzada su regulación. Hasta ahora bastaba con que cumpliera determinadas certificaciones técnicas pero el nuevo Reglamento exige que esté homologado específicamente con normativa europea. Para muchos motoristas esta medida apenas supondrá cambios, ya que la inmensa mayoría de cascos comercializados por fabricantes de primer nivel ya cumplen las homologaciones europeas más recientes.El director del SCT se ha mostrado a favor de estos cambios, aunque señala que, en casi el 85% de los accidentes de motos que han analizado, las víctimas iban razonablemente bien equipadas, por lo que el equipamiento no parece ser una circunstancia agravante. Según su opinión, “sería más positivo profundizar en la formación de los motoristas”, ya que una cierta falta de pericia por parte de algunos conductores estaría detrás de los tres tipos principales de accidentes de moto en ciudad y carretera: salidas de vía, caídas por invasión del sentido contrario y colisiones frontolaterales.