-¡Mira, Marcel, tu nombre en el asfalto!-Lo pusieron hace dos o tres meses, antes de la Volta a Catalunya. Supongo que vinieron la noche anterior a la etapa para no tener problemas con la policía y se pusieron a pintar. -¿Y qué se siente al ver tu apellido en el recorrido? ¡Mira que la segunda etapa del Grand Départ también va a pasar por aquí! Qué honor, ¿no?-¿Te lo puedes imaginar? Es emocionante. Es algo con lo que siempre has soñado. Es incluso más de lo que nunca has soñado. Y ahora está aquí, a mis pies. ¿Tú sabes cuántas veces he hecho esta ascensión? La hacía de crío, cuando practicaba triatlón y salía de la piscina y me ponía a pedalear. Ahora vivo en Andorra. pero de niño, con mis padres, vivía muy cerca de aquí. Y ver que ahora tengo mi nombre ahí pintado, no sé. Será como a quien le ponen un monumento, ¿no...?Llegados a este punto, ya no puedo contestarle.Estamos a punto de coronar el Castillo de Montjuïc y me falta el aire y me arden las piernas y ahora habla el tercer compañero de esta aventura, el gran Xavier Llobet, triatleta olímpico en Atenas 2004 que además es un magnífico conseguidor (él ha organizado este encuentro y me ha conseguido la bicicleta Orbea que me presta Escapa, tienda de referencia para los ciclistas barceloneses). Llobet me dice:-Este tramo es al 12%.-Ya, ya.El cronista, Marcel Camprubí y Xavier Llobet, junto a una inscripción sobre el asfalto en Montjuïc: 'Campru' Llibert Teixidó / La VanguardiaY Marcel Camprubí se levanta en su sillín y se bambolea como los escaladores y me aconseja:-Es mejor ayudarse con los brazos.Así que le obedezco y hago lo mismo: me pongo de pie y me bamboleo y siento alivio. Bien, un poquito de alivio.-Y los profesionales que en este domingo asciendan por aquí, ¿llevarán el plato grande?-Y tanto. Subirán con todo. Subirán a muerte porque hay que estar delante y es posible que se abran algunas diferencias. Desde el inicio de la ascensión en Miramar hasta llegar aquí hay unos cinco minutos a corazón abierto. Me encantaría que mi compañero Tom Pidcock (equipo Pinarello Q36.5) viniese en solitario. Es una buena etapa para él. Aunque sospecho que Pogacar querrá empezar a marcar tiempos. Aquí no se ganará el Tour, pero algunos empezarán a ceder algunos segundos.Le escucho y escucharle me alivia. Me enajena del dolor que estoy sintiendo ahora.¿Y el dolor de Camprubí?Ni se inmuta, ni suda, ni se le entrecorta el discurso. Sigue hablando como si nada, y esa certeza me fascina y me desborda. Ahí me veo ascendiendo junto a un profesional del ciclismo, junto a un profesional de 24 años que es capaz de ganarlo todo. Sin ir más lejos, el otro domingo Camprubí ganaba el Campeonato de España en ruta. Lo hizo en Sabiñánigo (Huesca), tras 211 kilómetros, 3.160m de desnivel, 5h01m de carrera.Dos días han pasado desde su victoria, es martes cuando estamos ascendiendo al castillo y le pregunto:-Pero, ¿no te duelen las piernas?-Ayer lunes, un poco. Hoy, ya nada.Marcel Camprubí se declara un clasicómano, y Xavi Llobet lo corrobora. Según dicen ambos, Camprubí no se ve con grandes opciones en las generales de las carreras de tres semanas, pero sí se siente habilidoso en los caracoleos, en los entresijos del pelotón y en las jornadas en las que toca apretar los dientes. Se refiere a etapas como esta, la segunda del Tour 2026.-¿Entonces este tramo lo subís en plato grande?(Estoy repitiendo la pregunta, la asfixia me atonta).-Esta es la peor parte, sin duda, porque vienes con todo el cansancio del primer tramo de subida, el del Tiro Olímpico, y tienes que esprintar prácticamente treinta segundos. Son los últimos 200m de los 800 del atletismo, ya sabes de qué te hablo.Intento sonreír (Camprubí sabe que lo mío era el atletismo), pero me sale una mueca forzada.Me estoy sintiendo exactamente como en el último 200 de un 800, y ahí no se sonríe.Marcel Camprubí sabe mucho de atletismo. De atletismo y de natación. Antes de ciclista, fue triatleta. Era bueno, uno de los mejores de Europa en su categoría. Pero una lesión degenerativa en el escafoides del pie le retiró de la carrera a pie.-Te pasó como a Rafael Nadal -le he dicho en el primer tramo de esa bicicletada, cuando aún íbamos en llano, por el Paral.lel.El cronista, Marcel Camprubí y por detrás, Xavi Llobet, callejeando antes de la ascensión a Montjuïc Llibert Teixidó / La Vanguardia-Exacto, exacto, Nadal tenía la misma lesión en el pie. De hecho, fui a un doctor que también había tratado a Nadal, y luego se juntó mi lesión con la Covid. No podía correr por la lesión, no podía nadar porque no había piscina. Dije: 'pues me gustaría probar alguna carrera de ciclismo'. Y ahí empecé.-¿Se te dio bien?-Gané en mi categoría. O sea, que no se me dio mal.-Ya veo.-Creo que hice sexto o séptimo en la general.-¿Sexto de todos? ¿Y qué edad tenías, 16, 17...?-Exacto. Fue en Palafrugell. Me conocía aquellas carreras porque mi padre vivía ahí al lado. Y me gustó mucho el tema del pelotón.-¿En qué sentido?-Normalmente, los que hacen triatlón no están acostumbrados a ese pelotón, les da miedo y tal, pero a mí, esa adrenalina y ese peligro me engancharon.-¿Y cómo fue el paso a profesional? ¿Cómo funciona?-Bueno, tienes que destacar y depende, hay gente que tiene representante y hay gente que no, que habla directamente con el equipo. En mi caso fue a través de mi representante. Nacía este equipo, el Pinarello Q36.5, y me propusieron unirme. Al principio da mucho miedo porque ya había habido historias de equipos que decían que iban a salir y luego no lo hacían. O sea, que estabas firmando un castillo de naipes que luego se podía derrumbar. Pero en este caso, funciona muy bien porque es uno de los mejores equipos y está creciendo más.-¿Cuántos equipos hay en el UCI Pro Tour?-Son 18 World Tour, luego es como la segunda división del fútbol, la categoría Continental Pro, ahí no sé cuántos hay, pero es la nuestra. Como tenemos muchos medios, podemos competir con los World Tour.-No harás este Tour, pero en septiembre harás la Vuelta, ¿no?-Es la planificación, al menos.-¿A qué te refieres cuando hablas de la planificación? ¿A que estás dentro o aún tienes que ganártelo?-Que lo tienes en tu calendario, y haces concentraciones en altura y haces unas carreras antes para ponerte a punto y, si no te pones enfermo o cualquier cosa, haces la Vuelta.(En estos días, Marcel Camprubí ya está en Rumanía, disputando el Sibiu Cycling Tour).-Si el Campeonato de España que has ganado hace una semana se hubiera disputado hace un mes, ¿hubieras entrado en el equipo para el Tour?-Seguramente tendría muchas más posibilidades. ¡Aunque depende de tantos factores!Ahora, el relato regresa a los primeros minutos de la ascensión. Hemos dejado atrás el Paral.lel y callejeamos por Poble Nou y nos vamos hacia arriba.Revisando el recorrido de la etapa, antes del rodaje de este pasado martes Llibert Teixidó / La VanguardiaMe dice Campru (le recorto el apellido, ya nos hemos hecho amigos):-Aquí hay que entrar sobre todo bien colocado porque son esfuerzos de cinco o seis minutos super intensos. Y si te despistas y tienes que recuperar posiciones a esa intensidad, el desgaste es mucho mayor.-¿Y cómo se hace, cómo se maniobra a 190 pulsaciones?-¡Hay tanto estrés en esas colocaciones! Cada equipo pone a sus mejores hombres en el llano, prácticamente a 60 km/h. Tú te vas dando de codos, quizá no vas ni pedaleando, pero las pulsaciones y el estrés que llevas es altísimo.-Los pinganillos van que vuelan, entiendo.-Y es la guerra con la posición y te tienes que comer este repecho. Es un tramo corto, a máxima intensidad.-¿Y se pasa miedo con tanto estrés?-Sí, sí se pasa.-¿Y hay ciclistas conflictivos a los que prefieres no tener cerca?-Sí.-¿Es por torpes o por mala leche?-Hay de todo.-O sea, los torpes los tenéis identificados.-Sí, sí. Y ahora, nos vamos más para arriba.Últimas preguntas antes de la asfixia definitiva.-Oye, ¿cuántos vatios puedes llegar a generar tú?-Vatios de pico máximo, en mi caso son 1.300, más o menos.-¿Y alguien como Pogacar?-Más o menos, similar. Pero al final, el sprint no se gana por el pico de vatios, sino por los diez o veinte segundos en los que has sostenido la máxima potencia.No tengo ni idea de cuántos vatios puedo crear yo, pero seguro que son una risa al lado de estos dos colosos y por eso ahora, cuando estamos pasando junto al Tiro Olímpico, esto me parece el Everest. Y aparecen las pintadas en el asfalto, “Campru, Campru”, y cuelgo el teléfono porque no puedo hablar más, y coronamos al fin el castillo y luego descendemos hacia el Estadi Olímpic, que es donde desembocará esta segunda etapa.El cronista y Marcel Camprubí, junto al Estadi Olímpic, escenario de la llegada de la primera y la segunda etapa del Tour de Francia 2026 Llibert Teixidó / La VanguardiaCuando todo acaba, charlamos un rato más, revivimos la sensacional victoria de Campru en la Vuelta a España, y después nos despedimos, el ciclista profesional se marcha cuesta abajo y se reúne con otro colega con el que ha quedado para entrenarse.Para entrenarse de verdad.Que lo nuestro ha sido un paseo. Bueno, un paseo para él.Licenciado en Derecho (UB) y Periodismo (UPF). En La Vanguardia desde 1995. Estuvo en Sociedad, Política y Economía. Hoy escribe retratos y columnas en Deportes. Autor de 'Soñé que estaba vivo' y 'Soy un superhéroe'