OpiniónLa vida, generosa, nos unió en un lugar: Subachoque; en una causa: el arte y la cultura; en una realidad: el cáncer y la muerte.CONSULTOR EN INNOVACIÓN Y MEDIA02.07.2026 22:01 Actualizado: 02.07.2026 22:01 “Desde tiempos imperecederos los seres con memoria sienten dentro de sí mismo palpitaciones, a las cuales en la profundidad de los siglos dieron nombres diferentes, hasta cuando los griegos aplicaron el apelativo de kardia, que en español quiere decir corazón… las manos de Dalita devuelven todo entero el corazón. ¡En su completud! ¡En su integridad! ¡En su inspiración!”: Belisario Betancur.En 2016 pasé dos días conversando con el expresidente Betancur por las calles de la hermosa Barichara para una entrevista. Mientras trabajábamos entre tertulias y caminatas, con distancia respetuosa, nos acompañaba una mujer hermosa con presencia imponente. Era evidente, poseía un carácter excepcional. ¿Su nombre? Dalita Navarro.Desde entonces los encuentros fortuitos se dieron, pero la vida, generosa, nos unió en un lugar: Subachoque; en una causa: el arte y la cultura; en una realidad: el cáncer y la muerte. Declaro mi impedimento: Dalita es amiga del kardia, ya saben que yo hablo de mis ausentes en vida, en presente de alma.DALITA ARTISTA. Como escultura y ceramista presentó la exposición ‘Viaje al corazón de arcilla’, en la Galería El Museo, donde Eduardo Serrano pone las cosas en su sitio: “El trabajo de Dalita Navarro se ha mantenido, junto al de algunos otros, muy pocos, como un antídoto frente a los prejuicios que –por esa errónea consideración en el país de que las artes del fuego son un arte menor– ha redundado en la absurda creencia de que hay modalidades o técnicas artísticas más válidas que otras”.Y me emociona cuando resalta su voz potente: “… Ese es gran parte de su objetivo: que el observador sienta sus impresiones, emociones y pasiones porque sus obras NO reflejan a un ser silencioso y calmado, sino que han salido del entusiasmo, de la efervescencia, de la fogosidad…”.Sentí que la fiesta se invertía, muy a su manera con buena mesa, copas y música parecía una fiesta para celebrarnos y recordarnos cómo vivir.DALITA GESTORA. Fueron muchos los diálogos que incluyeron debates maravillosos sobre la realidad y el propósito de las instituciones culturales y en especial del Museo de Arte Moderno de Bogotá (Mambo), para el cual quiso escribir una carta… Pero la fragilidad se interpuso convirtiéndose en otro maravilloso secreto que guardo. Su huella en Barichara fue contundente.Marco Franco la define: “Mas de 25 años de una gestión incesante, integral, y muy transformadora de vidas al rescatar y enseñar oficios ancestrales, brindar empleabilidad a cientos de personas, y contribuir a la preservación cultural, formalizada a través de la creación de la Fundación Escuela Taller Barichara, articulada al Programa Nacional Escuela Taller del Ministerio de Cultura desde el año 2012”. Luego en Subachoque continuaría su legado… pero el cáncer llega sin tregua.DALITA AMIGA. Su mayor título. El sábado 6 de junio fue la última vez que nos vimos. Había citado a sus amigos para festejar su cumpleaños bajo esta invitación: “Otro más para celebrar, más historias para recordar y más motivos para brindar”. Sin embargo, el final era evidente para todos: se acercaba. Sentí que la fiesta se invertía, muy a su manera con buena mesa, copas y música parecía una fiesta para celebrarnos y recordarnos cómo vivir. Era claro que se despedía. El miércoles 24 de junio nos volvimos a reunir sus amigos alrededor de sus cenizas en la iglesia del Gimnasio Moderno. Un acto sentido y apropiado, pero Dalita —que siempre supo querer— nos tenia un nuevo momento con la ayuda de un bello bandoneón que insistía en recordarnos la vida bella ahora en forma de serenata.Juan Mayr la sintetizó con amor: “Ella siempre supo conjugar la palabra amistad con generosidad, con compartir sus amigos con sus otros amigos, con la buena mesa y con las exquisitas atenciones con que siempre nos hizo sentir su cariño. No había conversación o controversia donde ella no dejara en claro su posición política, eran conversaciones interesantísimas, llenas de humor y realismos”.“Imposible no quererla”, me escribió Mariana Espinosa. Imposible. Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. 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Dalita Navarro: cuando la cultura transforma destinos
La vida, generosa, nos unió en un lugar: Subachoque; en una causa: el arte y la cultura; en una realidad: el cáncer y la muerte.










