La selección española de baloncesto cultiva poco a poco un futuro que asoma prometedor. Después de unos años alejada del podio, España avanza en un relevo generacional que apunta a abrir otro ciclo de éxitos. El conjunto de Chus Mateo barrió a la débil Dinamarca en la Caja Mágica y sumó su quinta victoria seguida en la primera fase clasificatoria para el Mundial de 2027, tramo que cerrará este domingo con su visita a Georgia. El triunfo fue obra de un equipo ya alimentado por algunos de los jóvenes que están llamados a ser protagonistas de la nueva era: Mario Saint-Supéry y Hugo González, de 20 años, e Izan Almansa, de 21. Otros faltan por llegar (De Larrea, Miller, Aday Mara) para unirse a los veteranos en una mezcla que funde a quienes juegan en Europa y en Estados Unidos. “Cada ventana es un descubrimiento”, explicó Chus Mateo antes del partido. Y en esta cita se trataba de acompasar el ritmo de jugadores que han terminado de competir en la ACB y el de otros con semanas de parón. España tardó en carburar con esa fórmula de dos velocidades en un inicio de partido algo pesado. La selección partió con Alberto Díaz en el volante, Brizuela y Hugo en las alas y Almansa y Willy como torres. Chus Mateo renovó el mecano con Cárdenas, Saint-Supéry y Oriola hasta que dos triples de Hugo, seguido en la grada por su técnico en los Celtics, Joe Mazzulla, espabilaron a los locales. Al chico de la NBA se unió Oriola para picar por dentro y por fuera y un dinámico Saint-Supéry. España dio un paso al frente en defensa y a Dinamarca se le agotó el crédito del tiro exterior (24-19).Estaba en trance Oriola, uno de esos hombres que muerden en estas ventanas, y la selección abrió hueco cuando comenzó a ser evidente la brecha entre los dos conjuntos. Le faltaba colmillo al equipo danés mientras en la tropa de Chus Mateo cada pieza mantenía alta la nota (51-41 en el descanso).Saint-Supéry y Hugo, hornada del 2006, se encontraron en el arranque de un tercer cuarto en el que España apretó al acelerador (parcial de 19-3) y en el que Oriola seguía produciendo sin pausa. La selección dominaba el rebote, corría y compartía el balón con muchos huecos disponibles. Dinamarca se había entregado a encajar la menor tunda posible (82-55). Resuelta la tarea, España se exigió mantener la concentración y la seriedad a la espera del duelo del domingo ante Georgia en Tbilisi. La joven Dinamarca fue una piedra de toque para conjuntar a esta nueva selección ya con algunos hombres de la Euroliga y del otro lado del charco, y que poco a poco va cogiendo forma para el futuro.
La selección española de baloncesto gana a Dinamarca y sigue cultivando su futuro
El conjunto de Chus Mateo suma ante el conjunto danés su quinta victoria seguida (109-81) en la clasificación para el Mundial 2027









