La selección vence a Ucrania en la capital asturiana y suma su cuarta victoria seguida en la clasificación para el Mundial de 2027
Las apreturas del calendario y la globalización del juego han dibujado unas ventanas de selecciones que dan vuelo a la clase media del baloncesto. Sin jugadores de la Euroliga ni quienes compiten en Estados Unidos, es el turno de muchos jornaleros. Es difícil encontrar a una selección que exprima tanto esta circunstancia como España por el alto nivel de la ACB. Un grupo que mezcla la calidad con la lucha y el sentimiento de equipo lo ha convertido Chus Mateo en un conjunto ganador: cuatro de cuatro en la clasificación para el Mundial de 2027, la última victoria este lunes ante Ucrania en Oviedo, y el pase a la siguiente fase conseguido a la espera de las dos últimas citas, en julio contra Dinamarca y Georgia.
Un minuto, dos ataques, le sirvió a Fran Guerra, uno de esos soldados de las ventanas, para lucir versatilidad con una canasta interior a tablero y un acierto lejano que entonaron pronto a la selección. Frente a un rival forrado de músculo y centímetros, el conjunto de Chus Mateo amaneció con un ejercicio de piernas rápidas y mucho balón compartido. Dos triples de Santi Yusta coronaron el gran arranque de la selección. Una defensa española de anticipaciones dejó al equipo amarillo en solo seis puntos en casi nueve minutos. La renta a favor de la selección no fue mayor para terminar el primer cuarto por la falta de acierto en el tiro (16-9).






