La selección suma su segunda victoria seguida en el inicio de la etapa de Chus Mateo y en la clasificación para el Mundial de 2027

De una España a otra, un mundo. La selección cayó en el debut del pasado Eurobasket ante Georgia en un choque de brazos caídos y escaso espíritu competitivo. Fue el principio del adiós del conjunto de Scariolo. Tres meses después, ante el mismo rival liderado por Shengelia y Shermadini, una selección renovada y con otro ánimo firmó en Tenerife un encuentro mayúsculo por la solidaridad y energía de su juego y se apuntó la segunda victoria seguida en la clasificación para el Mundial de 2027. Y sin hombres de la Euroliga ni quienes jugan en Estados Unidos. Doble éxito, y doble mérito, tras ganar el pasado jueves a Dinamarca en el estreno de Chus Mateo. Pese al poco tiempo para acoplar la piezas y transmitir su mensaje, el técnico ha dejado sus pinceladas, un estilo más libre. La diferencia entre aquella España y esta no estaba solo en los nombres sino en el carácter. Yusta (17 puntos y 6 asistencias ) y Almansa (12 puntos y 9 rebotes) sobresalieron en la estadística.

𝐋𝐎𝐒 𝐌𝐄𝐉𝐎𝐑𝐄𝐒 de #LaFamilia ante Georgia 🇬🇪

Georgia es un hueso por dentro, terreno donde anidan Shengelia y Shermadini. Fue el pívot del Barça, liberado para las ventanas, quien abrió la lata con un lanzamiento exterior frente a una España atascada. El equipo echaba de menos al lesionado Jaime Fernández, uno de sus mejores generadores. La selección respiraba con los bingos lejanos de Reyes y Guerra, pero lo que ganaba con pico y pala en ataque lo concedía atrás sin tanta resistencia. Sanadze hurgó en la herida hasta que mandó parar Chus Mateo mientras agitaba el banquillo. El panorama empeoró antes de la primera pausa (19-22) cuando Osobor abandonó la pista por un golpe en la rodilla izquierda menos de dos minutos después de entrar. Ya no volvió a jugar.