El alpinismo y el montañismo tampoco se escapan de la masificación. Cada vez son más frecuentes las imágenes de vías hacia cumbres, hasta hace poco reservadas a unos pocos elegidos como el Everest, convertidas en auténticas autopistas saturadas de escaladores, en fila india, perfectamente equipados y con el guía que han contratado —por un buen pico— para que los lleve hasta la cima de forma segura. Precisamente el de la seguridad de los montañeros es uno de los argumentos que sopesan las autoridades japonesas para cerrar las rutas de ascenso al monte Fuji (3.760 metros) fuera de la temporada, que va de julio a septiembre, y que comenzó el pasado miércoles 1 de julio en dos de sus senderos. Los otros dos abrirán el 10 de julio. “No queremos que se produzcan desgracias como accidentes secundarios que afecten a los bomberos y a otras personas”, afirmó el alcalde de la ciudad de Fujinomiya, Hidetada Sudo, en una rueda de prensa previa al inicio de la temporada de escalada, según recogió el diario Mainichi.El alcalde de esta localidad, junto con otros de pueblos situados en las faldas del pico más alto de Japón, urgió a la prefectura de Shizuoka a prohibir definitivamente la escalada fuera de temporada, al alegar que es “extremadamente peligroso”.MedidasLas autoridades han instalado dos máquinas de autopago, lo que permite a los escaladores pagar la entrada de 25 euros, además de limitar los excursionistas a 4.000 diariosEl último fallecimiento en la cumbre tuvo lugar precisamente el pasado diciembre, cuando un montañista japonés de 44 años de edad murió tras sufrir una caída mientras trataba de descender el monte Fuji.De hecho, fuera de la temporada, las rutas quedan cerradas bajo el amparo de la ley que contempla penas de prisión de hasta seis meses o multas de hasta 30.000 yenes (unos 160 euros), aunque se permite el ascenso a montañeros experimentados a condición de que presenten un plan detallado de la escalada a las autoridades locales.Además, el pico más alto de Japón y uno de los más icónicos del mundo tampoco se escapa de la masificación, lo cual pone de los nervios a los montañeros experimentados. “Los refugios están abarrotados, la gente camina en filas de tres en tres. Eso ya no es montañismo, es simplemente caminar dentro de un circuito turístico organizado”, se lamenta en declaraciones a EFE el fotógrafo de montaña y escalador Takemi Suzuki, pese al establecimiento de aforos y tarifas.Escaladores pasan por la quinta cota, a la que se puede llegar en coche, antes de iniciar el ascenso a la cumbre (The Yomiuri Shimbun) (Photo by Yusuke MATSUMOTO / The Yomiuri Shimbun via AFP)The Yomiuri Shimbun via AFPEste año, la prefectura de Yamanashi ha instalado dos máquinas de autopago en la quinta cota de la ruta Yoshida, lo que permite a los escaladores pagar la tarifa de entrada de 4.000 yenes (25 euros), además de limitar los excursionistas a 4.000 al día, y así aliviar la congestión. El miércoles, primer día de la temporada, a las 11.30 de la mañana ya habían cruzado la puerta de la quinta cota más de 1.600 excursionistas que habían efectuado una reserva previa y recibido un QR que les permitía pagar la tarifa en una de las máquinas de autopago.La prefectura también ha reforzado el personal en la zona de la cumbre, asignando guías las 24 horas del día. Además, se han instalado dos nuevos refugios de emergencia en el sendero Yoshida —uno de los dos más populares para las ascensiones—, lo que mejora la seguridad de los escaladores en caso de erupción volcánica u otros peligros de montaña. Cada uno puede albergar 135 personas y la prefectura de Yamanashi afirma que planea instalar 13 de estos refugios de emergencia en la montaña para finales del año 2031.Lee tambiénEl monte Fuji se ha convertido en “un parque temático donde te regañan si te sales un centímetro del sendero establecido”, constata este escalador, que trabajó como guía antes de la pandemia, cuando la montaña aún no protagonizaba tales aglomeraciones.El problema, según Suzuki, empieza en la base. Una carretera permite “a cualquiera” llegar en coche hasta la quinta cota, a unos 2.300 metros, sin ninguna preparación física ni experiencia previa, algo que “distorsiona la realidad de lo que significa medirse con la naturaleza”, afirma. Y enfrentarse al Fuji no es cualquier cosa.En Yokosuka está establecida la Base de Actividades Navales del ejército estadounidense, a dos horas del monte Fuji en coche. El Centro de Recreación al Aire Libre (ORC) del departamento de Moral, Bienestar y Recreación (MRW) de la base proporciona a los militares, sus familias y civiles las herramientas y la capacitación necesarias para ascender con seguridad a la cima más alta de Japón. El programa guía tanto a excursionistas principiantes como experimentados mediante un riguroso proceso de preparación, garantizando que estén listos.El equipo más importante es un bastón de senderismo, una linterna frontal y calzado impermeable”Camille PorterAsistente recreativa del OCR de la Base de Actividades Navales del ejército estadounidense, en Yokosuka“Escalar el monte Fuji es un sueño para muchos de los que estamos destinados aquí, pero no es una caminata sencilla”, explica Ada Marie, asistente en el MWR, en una publicación digital de la Secretaria de Estado de Guerra estadounidense. “Nuestro objetivo es dividir el proceso en pasos manejables, desde la inscripción anticipada hasta las caminatas preparatorias guiadas. Estamos aquí para ayudar a la comunidad a lograr su objetivo de forma segura”.Un montañero sufre el esfuerzo de subir el monte Fuji el pasado 1 de julio, cerca de la séptima cota de este volcán. (The Yomiuri Shimbun ) (Photo by Yusuke MATSUMOTO / The Yomiuri Shimbun via AFP)The Yomiuri Shimbun via AFPEl calendario de preparación es estricto. De marzo a abril, quienes planeen escalar por su cuenta deben obtener un permiso en línea para el popular sendero Yoshida, cuyo acceso está limitado a 4.000 excursionistas por día. En mayo, todos los posibles escaladores deben completar una sesión informativa de seguridad obligatoria antes de inscribirse en una excursión. Estas sesiones hacen especial hincapié en el equipamiento adecuado para garantizar que los escaladores estén preparados para las duras y cambiantes condiciones del volcán.“En lo que respecta a la ascensión en sí, contar con el equipo adecuado es fundamental”, afirma Camille Porter, asistente recreativa del ORC. “El equipo más importante es un bastón de senderismo, una linterna frontal y calzado impermeable”. Para desarrollar la resistencia necesaria, el programa ofrece, además, una serie de caminatas de acondicionamiento físico que aumentan progresivamente en dificultad. TurismoSegún los expertos, en Japón se entiende que el turismo tiene un crecimiento sin límite, pero no cuenta con las estrategias idóneas para gestionarloPara Yusuke Ishiguro, profesor invitado en el Centro Especializado en Turismo, Hostelería y Gastronomía de la Universidad de Barcelona (UB), el “problema de fondo” es que en Japón se entiende que el turismo tiene un crecimiento sin límite: más dinero, más demanda, más oportunidades de negocio. Pero en las zonas rurales, que no cuentan con estrategias en este ámbito, no hay recursos suficientes.“Gestionar y diseñar la demanda turística es algo que estamos haciendo por primera vez”, señala este profesor, al hablar de un país que hasta hace unos años solo acostumbraba a “enviar a sus propios turistas al mundo” y no tanto a recibirlos. Y, mucho menos, a gestionarlos.Ishiguro aclara que “no es solo un problema físico, sino también una cuestión de identidad y pensamiento político” dentro de una industria que, “como todas”, tiene “un lado positivo y uno negativo”. “Siempre hay que dar más importancia a la calidad del turismo que a la cantidad”, remarca este experto, ante unas regulaciones prohibitivas planteadas en un caso que, según comentó, se caracteriza por ser un “conflicto sistémico” basado en una promoción de un turismo “sin ideas”.Por su parte, Suzuki critica que el sector turístico se haya “inventado” el concepto de “periodo de cierre de la montaña”, y el pasado martes entregó una petición con más de 6.000 firmas en contra de la propuesta de las autoridades. “A través de una regulación precisa se puede lograr este equilibrio. Se puede ceder el verano al turismo y mantener el resto del año disponible para los montañeros”, sostiene, sin tratar a los escaladores “prácticamente como delincuentes”.
Empieza la temporada de ascensiones al monte Fuji con polémica por la masificación de la cima
Las autoridades japonesas quieren prohibir el acceso al popular volcán fuera de los meses de julio, agosto y septiembre








