La limpieza de la capital sigue siendo el talón de Aquiles del alcalde de la capital, José Luis Martínez Almeida. Cada cierto tiempo, la oposición (PSOE y Más Madrid) sacan el tema en los plenos del Ayuntamiento y confronta cifras.Recientemente, el PSOE alegó que las quejas vecinales habían subido un 40% entre enero y mayo de este año en comparación con el pasado ejercicio. Por el contrario, el equipo de Borja Carabante, el concejal responsable del área, defendió que esas cifras no eran ciertas y explicó que las reclamaciones habían descendido un 28% en esos cinco primeros meses del año, frente al mismo periodo del 2025. Independientemente de las quejas o reclamaciones de los ciudadanos, la realidad es que algunos barrios del sur y oeste de la capital siguen acumulando basura entorno a los contenedores, mientras que los barrios más ricos del centro y del norte de la ciudad no sufren esa imagen tan devastadora para propios y extraños.Actuaciones municipalesEste equipo de Gobierno municipal se está esforzando por cambiar esa imagen de la ciudad. Desde el año 2021, ha licitado nuevos contratos de limpieza por 297 millones de euros anuales, que suman unos 2.000 trabajadores y ha creado una patrulla específica para la eliminación de grafitis. El contrato de recogida de residuos asciende a 1.506 millones y ha implantado nuevos modelos de contenedores por toda la ciudad. Además, ha incrementado las sanciones para penalizar las prácticas que más ensucian la ciudad. Ha instalado 1.300 papeleras inteligentes y se han instalado 12.000 sensores volumétricos de llenado de papeleras. Por primera vez, Madrid dispone de contenedores para reciclar aceite vegetal y se ha implantado la recogida selectiva de materia orgánica en toda la ciudad. Además, desde octubre del año pasado, según fuentes de la concejalía de Carabante, se ha puesto en marcha un plan de choque, con 300 operarios durante tres meses. Y se han creado brigadas de proximidad, operativas las 24 horas del día, para resolver con rapidez incidencias detectadas por los vecinos.La gente deja basura hasta donde no hay contenedores, pero las sanciones han subido si se localiza a los autores.Dani DuchPara Pedro Morán, responsable del sector de saneamiento urbano de CC.OO. de limpieza, “Madrid sigue tan sucia porque se ha acabado la campaña de la semilla, en la que el Ayuntamiento dijo que contrató a 300 personas en su plan de choque”. Ahora, continua, “estamos en la campaña de verano, que son trabajadores y trabajadoras que sustituyen al personal de plantilla que coge las vacaciones”. A su juicio, “falta gente porque Madrid está muy sucio y se contrata menos personal del que hace falta”.Respecto a las diferencias en los distintos barrios de la ciudad, Morán lo tiene muy claro: “En los barrios ricos, los barrenderos pasan todos los días y las máquinas de limpieza también, mientras que en barrios como Usera, Villaverde o Carabanchel pasa un barrendero cada dos o tres días por algunas calles”.En las redes sociales, como en X, en líneamadrid sigue habiendo quejas de ciudadanos anónimos que denuncian la suciedad de algunas calles de la capital.Explicaciones de la oposiciónPara José Luis Nieto, concejal de Más Madrid, “Madrid está sucia, no es que vuelva a estar sucia, es que con Almeida nunca ha estado limpia”. En su opinión, “ahora es verano y el uso del espacio público es mayor, hay más gente en la calle, hay más turismo... y el servicio de limpieza no da a basto”. Nieto pone algunas cifras encima de la mesa: “El 77% de las calles de Latina o el 67% de las calles de Tetuán sólo se barren una vez cada dos días y se baldean una vez a la semana. Y en distritos como Villa de Vallecas o San Blas sólo se barre diariamente el 3% de las calles”. Por ello, continua, que “los barrios del sur y el este de Madrid están infinitamente más sucios que los barrios ricos”.Una mujer deja la basura encima porque no cabe más.Dani DuchNieto insiste en que el Consistorio debería hacer que “las empresas cumplan sus contratos y se invierta más en campañas de concienciación”. También critica Nieto que las áreas infantiles tienen sus propios contratos de mantenimiento y limpieza, que establece que deben limpiarse cada dos días, peno eso no se hace. “No hay que ser un lince para comprobar que la arena no se recoloca en las zonas de amortiguación ( toboganes y columpios), ni se limpian las colillas, ni se vacían las papeleras...”.En definitiva, apostilla Nieto, “las contratas de limpieza son una tomadura de pelo que nos cuesta más de 1.600 millones de euros a las madrileñas y madrileños, que Almeida les regala mientras la ciudad sigue estando sucia”. La concejal socialista Emilia Martínez Garrido puso cifras similares de la suciedad en la ciudad el pasado martes en el pleno extraordinario y recordó que el Ayuntamiento debería hacer mucho más. “Entre enero y mayo de este año hay 1.792 reclamaciones, la cifra más alta desde el año 2021”, apuntó. “Y los avisos superan los 52.000, un 40% más que el año pasado”. Martínez defendió que el Ayuntamiento no tiene en cuenta los avisos, pero en su opinión ” son quejas operativas que reflejan que hay suciedad en las calles que requieren una solución”. “En Tetuán los avisos han subido un 72%, en Puente de Vallecas, un 52%, en Villaverde, un 50% y en Usera, un 34%. Además, defendió, ya vimos su patrón: ” Cuando suben los avisos, Almeida se fija en las quejas y cuando suben las quejas, se busca otra subcotegoría que bajen”. Y para concluir defendió la concejal socialista que ” un plan de choque no corrige un problema estructural”. A su juicio, “Madrid necesita un servicio de limpieza eficaz y adaptado a cada barrio. Hace falta revisar los contratos, reforzar el control municipal, mejorar la planificación de medios y redistribuir los recursos con criterios de equidad territorial”.Redactora de economía durante 27 años. Desde el año 2007 en La Vanguardia. Ahora escribo historias de Madrid
La limpieza en Madrid, el talón de Aquiles de Almeida
El Gobierno municipal y la oposición se enzarzan con las cifras sobre las quejas de la suciedad en la ciudad









