¿Cómo está Madrid? La pregunta la ha lanzado este martes el alcalde, José Luis Martínez-Almeida (PP), nada más comenzar su discurso en el Debate sobre el Estado de la Ciudad, el último antes de las elecciones municipales de 2027. Y se ha notado. Durante algo más de una hora, Almeida ha hablado de la Madrid “pujante”, “referente”, “dinámica”, “influyente”, “próspera” que él y su equipo de Gobierno han construido, gracias a la mayoría absoluta, durante esta segunda legislatura. El tono ha sido triunfalista, prácticamente sin autocrítica y con cierto aire a precampaña. El último empujón antes de un verano de reflexión y con la mirada puesta en septiembre y los meses que le quedan al frente de Cibeles antes de que los madrileños acudan a las urnas. En los más de 60 minutos frente al atril, el alcalde ha lanzado una batería de anuncios ―algunos ya conocidos, como es habitual en estas citas― con los que prevé poner el broche a su mandato: de aprobar el plan de la Operación Campamento a más viviendas de “alquiler asequible”, cambios en los usos de suelo o dos parques con nombre de papa. “Tenemos un programa electoral, un programa de 300 medidas de las cuales ya están cumplidas el 98,33%”, se ha enorgullecido Almeida, que ha centrado la primera parte de su discurso en la mayor preocupación de los madrileños: la vivienda. Aunque ha aludido, al inicio, a quienes aún no viven en la capital: “Si la gente no tiene dónde vivir, dónde quedarse, en talento, que va a ser lo que va a marcar la diferencia, no querrá venir a esta ciudad”. ¿Cómo atajarlo? Ampliar la oferta, responde el alcalde, para quien no habrá urbe comparable a Madrid en la construcción de vivienda asequible. Y aquí han empezado los anuncios. Primero, crear una oficina virtual para los nuevos desarrollos urbanísticos, la mayoría en el sureste. Bautizada como Madrid Crece, se pondrá en marcha el miércoles y está pensada para que ciudadanos y profesionales encuentren en un solo lugar toda la información sobre los futuros barrios: cómo va la construcción, cuántas casas habrá en cada uno, si tienen o no equipamientos o si hay zonas verdes.A esto ha seguido la aprobación del plan de la Operación Campamento, el proyecto urbanístico ―impulsado por la empresa pública Casa 47, del Gobierno central― en el suroeste madrileño, junto a Carabanchel, y que llevaba décadas parado por desacuerdos entre administraciones. Para Almeida, es el Ayuntamiento quien “desbloquea” el plan, mientras que el Ministerio de Vivienda señala que nadie desbloquea nada, sino que se trata del paso administrativo previo a la construcción de calles y parques, que llevará a cabo Casa 47. El consistorio promete que el 65% de las 10.700 viviendas (unas 7.000) que habrá en el nuevo barrio contará con algún tipo de protección, y el ministerio indica que garantizará que el 100% sean asequibles. Pero uno de “los cambios más importantes”, ha apuntado Almeida, se dará en los usos de suelo. El Ayuntamiento “simplificará” la clasificación, de cuatro tipos a tres: residencial, productivo, para todas las actividades económicas, como hospedaje u oficinas, y dotacional, que ya no contará con la distinción entre singular (equipamientos que sirven para todo el municipio) y básico (instalaciones de uso cotidiano para el barrio). Esto, ha defendido el alcalde, servirá para “flexibilizar, agilizar y adaptar el planeamiento urbanístico a la realidad tan cambiante de una ciudad como Madrid”. En esta línea, Almeida ha puesto cifras al nuevo modelo de pisos de protección pública que el Ayuntamiento ya avanzó hace un par de meses: se crearán 1.500 viviendas de alquiler “asequible” con opción a compra al cabo de siete años. En abril, la vicealcaldesa, Inma Sanz, anunció una promoción en el distrito de Barajas bajo este modelo y con una novedad: podrían acceder a ellas familias con rentas de 90.000 euros, lo que fue y sigue siendo muy cuestionado por la oposición. A esto se le suma un nuevo reglamento en la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo (EMVS), en el que se exigirá un “arraigo” (empadronados) de al menos cinco años u ocho en la última década para acceder a estos pisos. PSOE y Más Madrid han englobado las críticas a la política de vivienda de Almeida en que este tipo de promociones abren la puerta a la especulación, porque al cabo de pocos años pasan a ser viviendas a precio de mercado, y eso, apuntan, convierte la ciudad en un parque temático al que solo pueden acceder aquellos con mayor poder adquisitivo. “Disney World tiene calles, tiene trabajadores con unas condiciones pésimas, tiene clientes que son los turistas, tiene comercios y tiene restaurantes, pero no es una ciudad, es un decorado”, ha afeado Rita Maestre, líder de Más Madrid en la capital. Y ha seguido: “La mitad de los madrileños cobra menos de 1.600 euros al mes. ¿Usted podría vivir al mes con 1.600 euros? ¿Usted podría vivir con 1.700 euros, señora Sanz [vicealcaldesa]? ¿Podría pagar la residencia de mayores de 2.500 euros al mes? ¿La cuota de la escuela infantil de 600 euros al mes? Desde luego que no, no conocen la ciudad en la que viven”. Para Reyes Maroto, portavoz socialista, estos anuncios son “titulares y propaganda”: “Si los buitres están comprando Madrid es porque usted ha convertido el derecho a la vivienda en un negocio”, le ha espetado.La vivienda ha sido el foco de ambas intervenciones, en las que también ha habido hueco para lo que ha sido históricamente una de las principales quejas de los madrileños, la basura y la desigualdad de limpieza entre unos distritos ―especialmente del sur― y otros. Maroto ha enseñado a la bancada popular una fotografía con un contenedor a rebosar: “La suciedad se ha convertido en el símbolo más visible del abandono de la ciudad”. El alcalde, en materia de limpieza ―área en la que han aumentado los avisos de los ciudadanos―, ha hecho un único anuncio: firmará un convenio con la asociación empresarial Marcas de Restauración, que representa a más de 180 marcas, para poner en marcha una campaña de concienciación y limpieza en zonas de bares y restaurantes, aunque no ha avanzado en qué va a consistir y qué refuerzo de recogida de residuos supondrá. El todavía portavoz de Vox, Javier Ortega Smith, expulsado del partido de ultraderecha y cuya posición en el Ayuntamiento está en stand by hasta que se resuelva su situación, también ha hablado de limpieza, en concreto, de los cantones, uno de los focos de críticas en la pasada legislatura y con Montecermelo como caballo de batalla, sobre todo judicial ―la justicia ha parado el proyecto―, en esta. Smith ha defendido que estas instalaciones son necesarias, pero alejadas de las zonas residenciales. El portavoz ultra, que ha rechazado el Madrid “idílico” del PP y el “catastrofista” de la izquierda, ha vuelto sobre temas habituales, como la okupación, la inseguridad, el efecto llamada, las zonas de bajas emisiones o la regularización de migrantes. Homenaje al Papa, cumbre de antisemitismo y 26.000 árboles menos A la pregunta inicial de cómo está Madrid, antes de la ristra de anuncios y elogios, el alcalde ha respondido así: ―Una imagen vale más que mil palabras. La visita de León XIV. Madrid demostró que sabe estar a la altura de las circunstancias. Almeida ha mencionado la visita del pontífice en la mayoría de sus intervenciones desde que el Papa dejara hace casi un mes la ciudad. Ya anunció que la gran cruz blanca de la plaza de Lima se quedaría muy probablemente frente al Estadio Bernabéu y que el homenaje no se pararía ahí. Este martes se ha sabido más. El Ayuntamiento va a dar nombre de papa a dos parques: “Vamos a conceder el nombre de un parque, tanto en Latina como en San Blas-Canillejas, a Benedicto XVI y al Papa Francisco”. El anuncio ha llegado después de admitir que durante su legislatura se han talado 26.000 árboles entre 2024 y 2025. “Cuando menos se ha talado”, ya que, según el alcalde, en 2016 se eliminaron 36.000 en un año. Los anuncios han seguido, algunos conocidos, como la reapertura del teleférico a principios del año que viene o la nueva licitación para el parque de atracciones. Algunos esperados por los ciudadanos, como la posibilidad de acceder a todos los trámites del padrón de forma 100% digital antes de fin de año, después de años de quejas y frustración por la dificultad para conseguir cita. Y otros, sorpresivos, como que Madrid será sede el año que viene de la cumbre de la Alianza Mundial contra el Antisemitismo.Con todo, ha sido un debate calmo, con menos gresca política que en muchos de los plenos ordinarios, y que, antes de empezar, ofrecía una imagen para la esperanza de quienes echan de menos el diálogo en Cibeles. José Luis Martínez-Almeida, Inma Sanz, Rita Maestre y Enma López, concejala del PSOE que anunció su candidatura a la alcaldía la semana pasada y con quien el alcalde ha intercambiado un abrazo, charlando. Sonrisas incluidas. Queda menos de un año para las elecciones.